OVACION

Central consiguió una victoria urgente y ahora sólo tiene que mejorar

Con goles de Damián Martínez y Martín Rabuñal, los canallas vencieron a Arsenal por 2 a 1, que sumó su quinta derrota consecutiva en el certamen

Lunes 15 de Marzo de 2021

El fútbol tiene estas cosas. Central cuidaba una victoria urgente que edificaba no sin trabajo y el Kily manda a Martín Rabuñal a la cancha para fortalecer la resistencia. Y el uruguayo enseguida conecta de cabeza en el área rival y convierte el segundo gol. Listo. Partido liquidado. Ni el descuento de Albertengo en el final alteró el alivio. Porque lo que cuesta, vale. Y vaya si vale para el cuerpo técnico que necesitaba este triunfo para recuperar calma y confianza.

Central ganó y las formas quedan en segundo plano. Es cierto que enfrente estaba uno de los peores equipos de la Copa de la Liga Profesional. Pero poco importa para el Kily y sus muchachos, ya que en el contexto de la complejidad por la que atravesaban los canallas el ganar era todo.

Y el resultado lo sostuvieron desde la consistencia de Broun, la ubicación de Ferreyra, la calidad Vecchio y la entrega de Cucchi y el resto. Cuando Martínez hizo el primero, Central apeló al orden para no quedar expuesto. Y cuando Rabuñal hizo el segundo, todo fue tranquilidad. La que no se alteró ni con el descuento visitante.

Cuando el partido era ordinario, los equipos lucían impotentes y ambos estaban abocados más a anularse que a generar. Las imprecisiones atravesaban la cancha a lo largo y ancho. Arsenal dependía de Lucas Nacul. Central de algún flash de Vecchio. Sepúlveda luchaba contra viento y marea en suelo canalla. Y Cucchi a pura fortaleza peleaba contra todos. Los de Sergio Rondina presionaban. Los del Kily buscaban contener y en simultáneo armar juego. Por la avenida del medio todo se hacía muy enredado y confuso. Impreciso. Por momentos vulgar.

La claridad jugaba a las escondidas por las colectoras. Los costados ofrecían al menos la posibilidad de avanzar y meter un centro. Y así fue. Los canallas, sobre el final del primer tiempo, en el espacio justo y en el momento oportuno, consiguieron lo que a esa altura aparecía una utopía: el gol. Toda una hazaña por lo que se estaba desarrollando. A un puñado de segundos del descanso. Dejando sin espacio ni tiempo para cualquiera reacción que hubiesen intentado los de Sarandí.

El complemento mostró en el inicio a un Arsenal empujando a sus propias limitaciones y también a Central. Los canallas apelaron a la paciencia y se apegaron al orden táctico para sostener la ventaja. Y con la contra capitalizar los espacios para tratar de ampliar la diferencia.

En pos de ello, el Kily mandó a la cancha a Alan Marinelli, jugador reclamado por sus antecedentes de gol, por un Cucchi que se fue exhausto tras dejar hasta el alma en cada disputa.

Pero las carencias de Arsenal eran tantas que convertían en una quimera la chance de que llegara a la igualdad. No obstante Central sufría igual en cada avance visitante. Las atajadas de Broun y despejes defensivos defectuosos mantenían en partido a los de Sarandí.

Hasta que entró el uruguayo Rabuñal, el último pasajero, y resolvió la incertidumbre con su gol. Otra vez derivado de un centro. Y ganó Central. Una victoria muy necesaria. E indispensable. Ahora sólo se trata de mejorar. Porque tiene mucho por hacer. Más aún porque el próximo es Colón. Puntero e invicto.

Embed

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario