No podía ser de otra manera que este equipo de Russo tuviera una columna central que lo sostuviera, que partió desde el arco y se extendió hasta la dupla Malcorra-Campaz, y en el medio tuvo a la dupla de zagueros como estandartes. La que compusieron el joven Facundo Mallo y el experimentado Carlos Quintana, al que en el final de su carrera empezaron a llegarle las mayores satisfacciones. Después de un lejano título con Lanús o el ascenso con Talleres, el Pelado volvió a la elite haciendo de Patronato un campeón nacional y ahora repitió en Rosario Central. A fuerza de solidez, de terminar muchas veces con la cabeza magullada, hizo historia también en Arroyito. “El fútbol me dio mucho, es de dar premios cuando uno se esfuerza. Esto logré en Central y no tengo otra cosa que sentir más que alegría”, le dijo en un mano a mano con Ovación en pleno vestuario ya del Madre de Ciudades, antes de emprender el retorno.
Y hubo tiempo y ganas para compartir un momento inolvidable, que empezó a forjarse y terminó definiéndose por un golazo extraordinario, acorde a una final de la magnitud de la Copa de la Liga.
¿Cómo se vio desde atrás el gol de Lovera?
¡Uf, fue un golazo! Un gol a lo Angelito Di María. Lo bueno es que fue en un momento complicado del partido para nosotros y creo que después de eso tuvimos varias chances como para liquidarlo y terminar tranquilos.
Este es un equipo que cuando se pone en ventaja parece difícil hacerle un gol.
Puede ser, la alegría que tenemos es porque pudimos sostener el resultado. Por momentos se sufrió un poquito más, pero como te dije, si hubiésemos estado un poco más finos los podríamos haber liquidado antes. Pero bueno, las finales son así y creo que fuimos superiores.
¿Un premio a qué es esto?
Al esfuerzo, al grupo que tenemos, pero no sólo a nosotros los jugadores, sino al grupo que conformamos con el cuerpo técnico, los dirigentes, a los auxiliares. Acá la cosa es sencilla, todos tiramos para el mismo lado y por suerte logramos el resultado que queríamos.
Todos resaltan el tema del grupo.
Es que lo que logramos conformar es espectacular, es así. Con un cuerpo técnico a la cabeza que fue fundamental todo el tiempo y los dirigentes que lograron levantar un club que estaba muy complicado.
¿Cuál fue el mensaje que les dio Russo antes de que salgan a la cancha?
Que estemos tranquilos, que lo disfrutemos. Por supuesto que tratemos de minimizar los errores porque en las finales eso es fundamental, que es algo que pudimos lograr y a partir de eso marcar la diferencia.
Igual si no se sufre no sirve, Broun tapó unas cuantas pelotas bravas.
Sí, es cierto, se sufrió, pero ya veníamos acostumbrados y esta vez no iba a ser la excepción.
No hay tiempo para relajarse, se viene River.
Y, para los más grandes va a ser muy poquito el tiempo, ja. Pero estamos contentos por generar jugar este partido con River. Es un pasito más que tenemos que dar, con un premio muy importante por delante.