La ilusión de que hay en Central por la Copa Libertadores está más viva que nunca, sobre todo después de lo que fue la gran victoria el pasado martes por la noche ante Universidad Central, con ese 4 a 0 categórico, pero que tuvo el sello de dos enormes referentes en la historia canalla como lo son Ángel Di María y Marco Ruben. Fideo anotó el tercero y el goleador histórico el cuarto. Ambos con un elemento sustancial en común: la asistencia de Giovanni Cantizano.
No hay nada raro en que un jugador realice una maniobra individual de excelencia y que la misma termine con una asistencia perfecta para que un compañero le ponga la rúbrica del gol. Pero detrás de esos goles hay un dato llamativo: la diferencia en edad entre el asistidor y los autores de los goles. Fue, como dice una canción, una amalgama perfecta entre experiencia y juventud.
Esta es la segunda Copa Libertadores que Di María y Ruben juegan juntos con la camisera de Central. La anterior fue en la edición 2006, que comenzó dirigiendo Ángel Tulio Zof y que la terminó Leonardo Astrada.
Cantizano ni siquiera había nacido
Cuando eso sucedió, durante el primer semestre de 2006, Cantizano no sólo no había nacido, sino que quizá no estaba en los planes de sus padres. Es que el juvenil canalla nació en marzo de 2007, casi un año después de aquellos encuentros correspondientes al Grupo 7, del que formaron parte también Palmeiras, Cerro Porteño y Atlético Nacional de Medellín.
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El capitán canalla Ángel Di María recibió una asistencia perfecta de Cantizano. Fue el tercer gol ante Universidad Central.
Marcelo Bustamante / La Capital
En aquella Copa Libertadores, Marco tomó parte de los seis encuentros de la fase de grupos. Fue titular en cinco de ellos, completando los 90 minutos en todos esos cotejos. Y sumó 30 desde el banco en su debut en la Copa, en la derrota ante Atlético Nacional en Medellín (0-1). En esa Libertadores hizo tres goles: uno a Palmeiras, en Arroyito (2 a 2); y los otros dos en Asunción, frente a Cerro Porteño (3 a 1).
Mientras, Di María jugó cuatro partidos, siempre ingresando desde el banco, y compartiendo cancha con Marco, sumó 102 minutos en total. Esos partidos fueron ante: Atlético Nacional en Colombia (0-1); Palmeiras de Brasil, de local (2-2); Cerro Porteño de Paraguay, de visitante (3-1); Atlético Nacional, de local (1-2).
Marco Ruben apareció antes
Ruben había aparecido un tiempo antes que Di María en la primera de Central, pero ambos eran muy chicos cuando les tocó afrontar esa competencia internacional. Marco tenía 19 años y Fideo 18 recién cumplidos. Prácticamente la misma edad que hoy tiene el chico Cantizano, a quien seguramente le tuvieron que contar que había dos jugadores que ya andaban dando vueltas por el mundo que habían nacido futbolísticamente en el club de Arroyito.
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El destino quiso que ambos regresaran y que coincidieran nuevamente en el club que los vio nacer para afrontar una Copa Libertadores en la que el Canalla aseguró el pase a los octavos de final en este triunfo frente a Universidad Central, en el que el chico Cantizano fue una de las grandes figuras.
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Marco Ruben se abraza con Cantizano tras el cuarto gol de Central en el último partido de la Copa Libertadores.
Marcelo Bustamante / La Capital
¿Por qué resultó determinante? Porque al desparpajo habitual que suele mostrar cada vez que tiene la oportunidad le agregó contundencia y efectividad a la mayoría de sus movimientos. Todo eso llevó a lo que fueron esas dos tremendas asistencias, para un Di María y un Ruben que 20 años atrás ya habían jugado una Copa Libertadores juntos, cuando Gio Cantizano no estaba ni siquiera en la panza de su madre.
La primera, para Di María
La primera gran asistencia fue la que le dio vida al tercero gol de Central. La inició Di María con un pase profundo hacia Cantizano. Fideo fue rápidamente hacia el área. Lo cierto es que el pibe metió un slalom tremendo entre Ramírez y De Sousa y llegó al fondo. Alejo Veliz arrastró la marca de Simarra y por detrás apareció Di María. Hacia él fue la pelota por parte de Cantizano, al pie, para que sólo tuviera que empujarla.
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Fideo corrió a buscarlo, pero fue Gio quien alzó al campeón del mundo. Y antes de saludar al Gigante completo por el gol, Di María puso una mano sobre el hombro de Cantizano y con la otra miró hacia la popular señalando el chico, diciendo “es toda de él”.
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La segunda, para el goleador
Casi 20 más tarde, ya con Ruben en cancha, algo similar. Pase profundo de Jaminton Campaz para la corrida de Cantizano y desborde del juvenil. Marco, apareado con Simarra le iba haciendo señas de que la quería atrás, pero cuando vio que Cantizano ya estaba muy sobre la línea y casi sin perfil corrió a espaldas del central venezolano porque sabía que allí iba a ir el balón. Pierna derecha al aire y gol para el delirio de los hinchas.
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Goles de Di María y Ruben en un mismo partido, algo que había pasado una sola vez, pero más allá de eso, fueron goles de dos emblemas canallas que ya jugaron juntos otra Copa Libertadores con la camiseta de Central. En aquel 2006 en el que el pibe Cantizano aun no estaba en la panza de su madre y que 20 años después los asistió a la perfección.