Las Vegas.- El boxeador filipino Manny Pacquiao derrotó anoche al estadounidense
Oscar de la Hoya, diez veces campeón del mundo, con un nocaut técnico en el octavo asalto, en una
pelea que se disputó en Las Vegas y en la que no estaba en juego el título.
Subiendo dos categorías para competir en su primera pelea como peso semimedio, el campeón de
peso ligero del Consejo Mundial de Boxeo (WBC, por su sigla en inglés) dominó a De La Hoya desde el
comienzo, desafiando el alcance del estadounidense y conectando golpes de izquierda en su cara.
Con una ventaja clara desde los primeros asaltos, Pacquiao acorraló a De La Hora contra las
cuerdas y conectó varias combinaciones en el séptimo y octavo asalto. Luego del final del octavo
round, el entrenador del estadounidense dijo que ya era suficiente e hizo que el referí detuviera
la pelea.
“Desde el primer asalto supe que lo tenía”, dijo el entrenador de Pacquiao,
Freddie Roach. “El no tenía piernas, estaba dudando, estaba golpeado”, agregó.
Mientras Pacquiao celebraba, De La Hoya cruzó el ring y se acercó a Roach.
“Estoy bien”, dijo. “Es sólo que ya no lo tengo”, agregó.
A pesar de que es considerado por muchos como el mejor boxeador del mundo respecto a su peso,
Pacquiao no era el favorito al comienzo de la pelea, ya que se pensaba que De La Hoya tendría
ventaja al enfrentar a un hombre más pequeño gracias a su mayor alcance y su duro jab de izquierda.
Sin embargo, fue el jab del filipino el que lució más y mantuvo a De La Hoya a distancia,
mientras brincaba sobre la punta de sus pies y esperaba oportunidades para lanzar su golpe recto de
izquierda.
“Supe de inmediato que ganaría esta pelea”, dijo Pacquiao.
“Controlé la pelea. Pude defenderme de su jab. Pude conectar todo, el no pudo conectar
nada”, agregó. (Reuters)



























