Vive la situación desde todos los ángulos. Desde la fe, por supuesto, porque él es muy creyente, pero lo divino no deja de lado lo humano. Desde la política, también. Porque fue elegido por el pueblo para ejercer como concejal de Rosario. Desde el pasado deportivo, además. Porque nunca olvida sus raíces, menos ahora que se viene una fecha que lo marcó mucho en el club que siempre amó. Pero también porque se involucró en otro, en el del barrio de toda la vida que ahora le da enorme gusto ver cómo sigue creciendo y cómo se solidariza con los vecinos que lo rodean. Es Ariel Osvaldo Cozzoni el que habla, el de profunda fe cristiana. El que desde ahí transmite “esperanza” en este duro tiempo de pandemia, pero anteponiendo “la solidaridad del ser humano”. El que llegó a un cargo electivo, donde algo de eso vio. “No hay grieta, todos trabajan para el mismo lado”. El que siempre es recordado en Newell’s, sobre todo por aquellos goles en un clásico del que ahora cumplirá otro aniversario. “Me marcó la vida”, dice. Y es el que llegó a presidir a El Torito cuando logró el ascenso histórico a la primera de la Rosarina y ahora se enorgullece de ver a quienes lo dirigen. La Chancha, para el ambiente del fútbol, a libro abierto.
Cozzoni tuiteó ayer a primera hora: “Hoy celebramos la resurrección de Jesucristo. ¡Felices Pascuas!”. Toda una muestra de la fe cristiana que siempre profesó y que lo llevó a unirse al partido Unite apoyado por movimientos cristianos, con el que ganó la banca de concejal en las últimas elecciones. Pero el mensaje divino no debe eclipsar la ineludible referencia a la difícil situación que atraviesa la humanidad y por eso “hay que ser cauto en lo que se dice”. Hoy vive la situación “con preocupación pero tratando de transmitir siempre tranquilidad y esperanza. Hay que tener paciencia y quedarse en casa. Sé que es muy difícil para mucha gente que la pasa mal, pero no queda otra. Estamos luchando, como se dice, contra un enemigo invisible, pero no hay dudas de que se tomaron buenas medidas. El gobierno nacional actuó muy bien y eso se nota claramente en aquellos países en que tuvieron más tiempo como nosotros y sin embargo lo tomaron más a la ligera”.
¿Lo ves como un un mensaje divino lo que pasa o es algo propio de lo humano?
Se le hizo mucho daño a la naturaleza, pero es algo que nos tocó. Ya se pasó por estas situaciones de pandemia pero esta es la más fuerte. No lo relaciono la verdad como un mensaje divino, sino es algo de lo humano. Pero sé que esto pasará, por eso lo vivo con fe y esperanza también. Eso sí, pienso que la situación de cuarentena se mantendrá después del 26 porque esto en realidad recién empieza y se nos viene el invierno. Recién cuando pase creo se empezará a normalizar todo.
¿Sos de rezar mucho en estas circunstancias o anteponés el obrar, más desde tu lugar de concejal?
Solamente lo justo y necesario (en las cuestiones divinas). Estoy tranquilo y creo mucho en la capacidad del ser humano, en nuestros comportamientos.
¿Tenés esperanza entonces de que se saque algo bueno de todo esto?
Es que si no mejoramos como sociedad después de esto, no aprendimos nada. Hay mensajes positivos, alentadores en el sentido de unificar, de que no haya grietas. Esto es muy importante. En el Concejo mismo lo veo claramente. Veo una unión de todos los partidos que cuando empecé a incorporarme a las reuniones parlamentarias no existía y hoy, a través de los contactos virtuales que estamos haciendo, noto mucha unión y no importa de qué partido sos. Hoy más que nunca tenemos que estar al servicio de la sociedad y apoyar cualquier decisión buena que se tome, no importa el signo político.
¿Cómo ves en ese sentido al intendente Pablo Javkin?
Bárbaro, la verdad. Se puso en la primera fila de combate, como María Eugenia Schmuck, la presidenta del Concejo, que nos está representando de la mejor manera. Creo que los concejales les damos todas las facultades para que ellos actúen, porque son los que saben y más conocen del tema y nos dan toda la información. Por eso hay que seguirlos y apoyarlos, porque lo están haciendo muy bien, con mucha responsabilidad y gente muy capaz alrededor. A esas personas hay que escucharlas y ellos lo hacen de manera brillante.
¿Ves entonces que se trabaja bien en la ciudad?
Sí, claro, con las limitaciones que tenemos. Sabemos que en el tema salud, ya sea del sector público o privado, no estábamos preparados de la mejor manera para algo así, pero se buscaron muchas alternativas para el caso de que sea necesario. No se perdió tiempo, se trabajó muy bien y nos preparamos mejor. Por eso hay que ser muy cauto con el mensaje que se da y transmitir esperanza, que la gente no se desilusione. Yo sé que es difícil para muchos, que por ahí viven juntos en una casa muy chica o no pueden salir a trabajar. En ese sentido, el sueldo de los concejales se redujo un treinta por ciento desde diciembre. En aquel entonces fue por la emergencia económica y ahora se decidió que esos fondos vayan a parar al Banco de Alimentos Rosario (BAR), donde se acopian alimentos para hacer bolsones. A muchos les cuesta el alimento diario pero en todos los estamentos se trabaja para que a nadie le falte.