El seleccionado argentino de básquetbol cayó este martes con Australia por 97 a 59 en Saitama y quedó eliminado de los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. La derrota del equipo argentino pasó a un segundo plano tras la emotiva y sentida despedida del capitán Luis Scola, el último gladiador de aquella Generación Dorada que logró el oro olímpico en Atenas 2004 y bronce en 2008.
Se quemaban los últimos 50 segundos del 4º cuarto cuando el reloj se detuvo. Iban 97 a 59, un resultado lógicamente irremontable para el equipo dirigido por Sergio Hernández.
Sin embargo, como si se tratara del final de la película Gladiador, todos los jugadores, cuerpos técnicos de ambos equipos y el reducido aforo en el estadio se pusieron de pie para aplaudir y despedir a una de las glorias máximas de la selección nacional y el básquet mundial.
A diferencia de Russel Crowe (Máximo en la ficción, Marco Aurelio en la vida real), Luifa se retiró de pie, aunque visiblemente emocionado porque se trató de su último partido y despedida de la selección. "Estoy emocionalmente golpeado, pero me voy de pie", reveló al final.
La Selección extrañó a su mejor defensor, Patricio Garino, afuera por una lesión en el bíceps femoral derecho, y en ataque no tuvo la mejor versión de Facundo Campazzo (9 puntos) y tampoco contó con variantes alternativas en la pintura: Luis Scola culminó con 7 unidades y 4 rebotes.
Por su lado, Australia quebró el encuentro en el tercer parcial y esto le permitió darle descanso a Paty Mills (18 tantos y 4 asistencias), su figura, en casi todo el último parcial. Otro que mostró un nivel alto fue Joe Ingles (11 tantos y 7 pases gol).
Australia se cruzará en semifinales con Estados Unidos, mientras que el otro cruce por un lugar en la final se definirá en el choque entre Eslovenia y Francia.