Opinión

Por 7 días locos que vamos a vivir

Claves. A una semana de las Paso, los candidatos se juegan el todo por el todo. El día después de las elecciones será tan importante como los comicios. Tendencias y análisis sobre Santa Fe

Domingo 05 de Septiembre de 2021

Es la hora de que los candidatos saquen su mejor potencial y dejen de lado una campaña que ha sido hasta acá muy mediocre, apagada y sin episodios convocantes.

  Sucedió lo que preveía: no sólo que la gente no se iba a enganchar hasta una semana antes de las primarias, sino que no se va a enganchar nunca. Un encuestador de peso le dijo a La Capital esta semana que casi el 40% de los electores iba a decidir su voto adentro del cuarto oscuro. A eso, hay que agregarle que una fracción muy importante de santafesinos no sabe que se votará con dos sistemas distintos.

  La mejor noticia que ha tenido la sociedad es el ritmo de vacunación en los últimos días. No es mucho, pero es lo que hay. Esa intensidad le permite ser optimista al Frente de Todos, que tiene varias encuestas nacionales en su poder que hablan de un empate técnico en todos los casos. La madre de todas las batallas, como siempre, es la provincia de Buenos Aires, pero inmediatamente después viene la provincia de Santa Fe, hoy inmersa en una batalla crucial entre las listas kirchneristas que disputan las candidaturas nacionales.

  La lista encabezada por Marcelo Lewandowski a senador está patrocinada por Cristina Kirchner y Alberto Fernández, y lleva al gobernador Omar Perotti como postulante suplente a la Cámara alta. Con esas bendiciones, Agustín Rossi y Alejandra Rodenas tienen que hacer una tarea titánica. Lo más importante sucederá después. ¿Cómo se pondrán de acuerdo para encarar la general cuando el affectio societatis esta más roto que cualquier artefacto fuera de acción?

Detrás de escena

Las Paso constituyen en algunos casos una gran encuesta y en otros una manera de dilucidar liderazgos. En Juntos por el Cambio la última semana es para consumir pororó, en una pochoclera bastante grande. La visita de Mauricio Macri a la ciudad estuvo salcondimentada por presencias y ausencias. Lo que casi nadie sabe es que el ex presidente la llamó a Carolina Losada antes y le pidió mantener “orden y paz” (qué palabritas) en la interna. Losada no se quedó inmovilizada y le cantó las cuarenta a Macri. También le pasó la factura por los triunfos kirchneristas en 2019.

  La dupla Federico Angelini-Amalia Granata depende para su triunfo de los apoyos nacionales que llegaron y van a llegar, pese a que la mediática legisladora provincial no estuvo en el acto de Macri. Esta semana será clave para ellos. Como para Maximiliano Pullaro y José Corral, quienes puntean la bota para sacar mayor rédito. Pullaro en el sur y Corral en la ciudad de Santa Fe y alrededores.

  Donde también se viene una semana cargada de intensidades es en el Frente Amplio Progresista. Pablo Javkin —como se adelantó en esta columna— salió a mostrarse en los medios para acicatear a su candidato local Ciro Seisas y a intentar darle mayores expectativas a Rubén Giustiniani. Como los peronistas y los cambistas, el día después tendrá una vigorosa importancia. Todos necesitarán de todos para llegar con chances al 14 de noviembre, fecha en la que se cortará el bacalao.

  La característica principal de este mojón electoral es el desorden. No son todos los que saben qué y cómo se vota. Por eso, el adelanto de un consultor respecto de que una franja trascendente decidirá su voto adentro del cuarto oscuro. Imaginen al ciudadano santafesino que ingrese sin información previa y le digan que debe votar dos veces, don dos sistemas diferentes. Esto debería haberse informado mediáticamente desde mucho antes. Cuesta creer que no se haya hecho.

Los enigmas (o no tanto)

Al margen de las candidaturas que están encuadradas adentro de frentes políticos ya conocidos (al que hay que agregar a Ciudad Futura, que hará una buena elección en Rosario) aparece Miguel Tessandori, con casi cuarenta años encima de periodismo deportivo y televisión diaria. Conocido es, se verá lo demás a la hora de contar los votos.

  Habría que hacer también al final de la jornada una tabla de posiciones con los mediáticos, que están en todos lados. En ese campus juegan también Seisas y Cavatorta.

  En el 2023 será diferente porque se luchará por el poder, y los que ganen tendrán que gestionar la administración.

  En la Nación, los resultados dirán cuál será el futuro de Alberto Fernández. Si el Frente de Todos gana nacionalmente (aunque sea por un voto), al otro día se comenzará a hablar de la posibilidad de la reelección del presidente. Salvo que Cristina opte por Axel Kicillof o ella misma. Ahí habrá que escuchar a Sergio Massa, quien tiene aspiraciones presidenciales desde que el mundo es mundo.

  El poder del peronismo se juega en su cancha: la provincia de Buenos Aires. No está de más recordar que Axel Kicillof le ganó por 14 puntos a la pésima gobernadora de Cambiemos, María Eugenia Vidal, quien cambia de distrito como de casa. Un dato que demuestra cómo es la política tiene que ver, precisamente con la ex Heidi: ha caído significativamente en las encuestas, lo que preocupa mucho al PRO de cara al 2023.

  Palabras más, palabras menos, por estos siete días locos que vamos a vivir, dejemos que la política se lleve la atención, entre tanta malaria, mala vibra y crisis permanente.

  Spots, alguna promesa y good show.

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