
Nuestros ojos deben abrirse a la dimensión social de la existencia humana, ha dicho Remy Kwant, filósofo y defensor ideológico precisamente del carácter social de nuestra contradictoria existencia. Contrariamente, Jean Paul Sarte, filósofo y escritor francés entre otros pensadores, adhirió firmemente a la existencia individual, que no puede ser superada según éste intelectual, porque la acción pertenece a un individuo en quien el grupo confía sus intereses. Para que llegue a buen término es importante que el sujeto tenga libertad de acción, aunque controlado por la sociedad para que no haga uso indebido de su privilegiada posición. Un ejemplo vendido una y otra vez por el cine yanqui, con un muchachito que nunca se despeinaba, luchaba contra todo y todos y sobresalía convirtiéndose en héroe y ejemplo a imitar. Hoy muchos siguen buscando un sentido a las cosas en los mensajes que le llueven de todas partes y que consideran verdaderos, sensatos. En cualquier caso, y en teoría, un mundo perfecto. Esa utopía buscada y jamás encontrada. O al menos, sin ser necesariamente conformistas, apta para vivir en supuesta paz. Aunque difícil de lograr. Siempre hay sujetos mal preparados e incapaces de cumplir hasta con quienes lo impulsaron a profundizar un ciclo de neoliberalismo feroz como el que todavía se vive. Le enorgullece su único don. Mentir le permitió cometer sin pudor la gran estafa electoral. Hay riesgo país pero tanto peor será hasta el fin el riesgo Macri. Eso sí, habrá que asegurarse que desaparezcan junto con el responsable hundidos en el olvido. Tan incorporado tiene el muchacho equivocado el vicio de engañar que no se salva ni su propio espejo donde ensaya sus actuaciones defectuosas. Hasta el socio principal, el FMI, desconfía de él. Pero todos reciben generosas porciones de lo que vinieron a buscar: recursos naturales como los hidrocarburos, reservas de agua, litio, Vaca Muerta, y sigue la lista. "El sello de Dios es la verdad", recuerda el filósofo medieval José Ben Maimónides. Y añade el rabino que "el entendimiento es la facultad que caracteriza al hombre." Por lo que se debe inferir que para no volver a caer otra vez en la trampa el pueblo, la gente, debe contar con herramientas educativas que lo ayuden a elegir mejor y simultáneamente construir y dotar de credibilidad a instituciones como la justicia y los poderes legislativos y ejecutivo. Quienes ven como sin remedio sus haberes se diluyen día a día esperan que una nueva política de alternativas sensibles, superadoras a lo ensayado e inclusivas por sobre todo, finalmente desembarque entre nosotros y el Estado haga justicia. Esa que viene eludiendo con excusas para nada creíbles. Devolver la confianza a la gente debería ser prioridad. Y recordar con esperanza que lo que pasa con los milagros es que a veces suceden.


