Opinión

El Mercosur, la Unión Europea y la imparable globalización

Bajo análisis. ¿Es relevante el Acuerdo anunciado recientemente entre ambos mercados? Por supuesto que sí, y por varias razones.

Lunes 15 de Julio de 2019

El Mercosur ha sellado un acuerdo con la Unión Europea (UE) que esta sujeto a la ratificación del parlamento europeo y de los poderes legislativos de los países miembros del Mercosur. Ello justifica una primera advertencia: la manifiesta irrazonabilidad de elegir parlamentarios del Mercosur que ni siquiera tienen facultades para homologar acuerdos como el que vamos a analizar seguidamente.

¿Es relevante el Acuerdo? Por supuesto que sí: Para nuestro país, los aranceles bajarán considerablemente y ello posibilitará más facilidad para exportar a la UE, potenciando mercados. Para ello, debemos cumplir los altos estándares de calidad que exige la UE y ello constituye un desafío para nuestras empresas con la incorporación de nuevas tecnologías. Los dos bloques, anualmente, intercambian bienes por 98.000 millones de dólares y servicios por 38.000 millones. Las perspectivas de crecimiento son enormes si analizamos globalmente los mercados y trazamos un patrón de conducta para el futuro. De eso se trata "administrar".

En el marco de un "clima electoral", la oposición criticó apresuradamente y sin fundamentos la concreción del Acuerdo UE/Mercosur. Ninguno de sus críticos se detuvo a analizar las razones que impulsan a Europa a procurar acuerdos con nosotros.

¿Cuáles son las tendencias de largo plazo que se manifiestan hoy en Europa?: La decisión de continuar con la integración de los países de la UE. En los próximos años, pretenden incorporar se Albania y Macedonia. Esto demuestra que el proceso de integración continúa y su fortalecimiento es una cuestión central atento la amenaza del nacional-populismo y las presiones de Estados Unidos, Rusia y el creciente poder de China.

Pasado y futuro

En las posguerras de 1914/1918 y luego 1939/1945, nuestro país con Yrigoyen (1916/1922), Alvear (1922/1928 y Perón (1946/1955) aprovecharon esa coyuntura y potenciaron los mercados con Europa conscientes que sembraban para el futuro. Los gobiernos de facto y el populismo se empecinaron en perder dichos espacios comerciales. Hoy día, el proceso de globalización es imparable. Se puede intentar contenerla, frenarla, ralentizarla, pero no detenerla. Ni siquiera la guerra comercial entre China y Estados Unidos la detendrá. El Reino Unido separado de la UE va a pagar caro su Brexit. La tradición británica de libre comercio lo impulsó a buscar áreas de mayor crecimiento y simultáneamente el control de la inmigración. No hubo, en la publicidad tramposa de la consulta del "Brexit", dirigida por los conservadores, una reflexión amplia sobre su futuro. Todo indica que la solitaria Gran Bretaña frente a los Estados Unidos implicará un arreglo comercial unilateral ordenado y dirigido por EE.UU.

Es un error medirse con las grandes potencias desde un pequeño país como el nuestro en vez de sumarse a un grupo mayor. En un mundo globalizado, todos los países procuran conformar ordenamientos supranacionales al estilo del Comecon o del propio Mercado Común Europeo para potenciar sus economías regionales. Lo expuesto se torna vital para la supervivencia. Incluso Alemania, que es el más grande y el más importante de los países del EU, confrontada con el poder de China, de Rusia, en el futuro de la India, y por supuesto de Estados Unidos, estaría perdida.

Se torna relevante ganar mercados confiables en un mundo globalizado y el Acuerdo es una excelente oportunidad que constituye una "cuestión de Estado" en la que no tienen cabida las urgencias electorales. Ya tendremos tiempo para analizar la modalidad del intercambio que adoptaremos.

Quienes se oponen, adoptan irresponsablemente posturas sectarias y electoralistas. Su infantilismo es peligroso porque su influencia perversa incide en millones de electores desprevenidos y carentes de una debate serio.

Quienes formamos parte de una generación que atravesó su niñez con Perón; comenzó a tener conciencia política con Frondizi, votamos por primera vez con Illia, condenamos los golpes de Estado de Onganía, Levingston, Lanusse, Videla, Viola, Galtieri, Bignone, acompañamos y respetamos la voluntad popular de Perón/Perón, Menem, Duhalde, Ernesto Kirchner, Cristina Fernández y nos involucramos con Alfonsín y De la Rúa, aprendimos a reflexionar sin sectarismos, en procura del bien común y sostener debates serios y fundados. El Acuerdo con la Unión Europea es una excelente decisión.

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