El analfabeto político
"El peor analfabeto es el analfabeto político. El que no ve, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. El que no sabe que el costo de la vida, el precio de los garbanzos, del pescado, de la harina, del alquiler...
28 de abril 2012 · 01:00hs
"El peor analfabeto es el analfabeto político. El que no ve, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. El que no sabe que el costo de la vida, el precio de los garbanzos, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado o de las medicinas, dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece e hincha el pecho diciendo que odia la política.
No sabe el imbécil, que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, el asaltante y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales" (Bertolt Brecht 1898-1955).Muchas veces desde este análisis nos hemos preguntado sobre los porqué de las fluctuaciones políticas, económicas, sociales en nuestra querida Argentina. Tal vez en la claridad expresada en este párrafo por Brecht encontremos parte de las respuestas buscadas. El problema es que, y estoy convencida, que al grueso de los ciudadanos integrantes de nuestro país no les interesa preguntarse el porqué, del comportamiento pendular temporario de bienestares y malestares en nuestro país. La pregunta es el cable conductor de la curiosidad hacia el conocimiento, por eso los chicos tempranamente interrogaban con sus porqué. La utilización del verbo en tiempo pasado no se interprete como una aseveración, tengo grandes dudas si los porqué de los niños hoy tienen respuestas humanas o virtuales. Develar este interrogante no es menor, dado que la repregunta es el catalizador de la inteligencia en la búsqueda del conocimiento.
Tengo la sensación que como sociedad nos van ocupando temas y sólo nos preocupan los que nos tocan muy de cerca, (si nos asaltan, si nos quedamos sin trabajo, si nos enfermamos y no podemos cubrir el tratamiento, si tenemos un hijo drogadicto, si somos jubilados…). Como decía días atrás Rubén Rada, presidente de los combatientes de Malvinas, "pareciese que estamos todos en distintos frascos, enfrascados cada uno en lo suyo". Y así es como los grandes temas nos pasan de largo, un día nos llama la atención la falta de yerba en las góndolas, otro día las acusaciones de corrupción para con el vicepresidente Boudou, otro día Luz Milagros, bebita a la que dieron por muerta en el Chaco, pero estaba viva; otro día la tragedia de Once… y si sumamos todos los "otros días" nos vamos a dar cuenta que los problemas se acumulan pero no se resuelven.
Tengo la impresión que el affaire Boudou produjo un cimbronazo de tal magnitud en la presidente que le provocó una multiplicación de su adrenalina política y actuó en consecuencia. También la necesidad de caja. Así apareció YPF, y aún no cerrado lo que es su segura aprobación: su expropiación; ya el engranaje oficialista motoriza una futura reforma constitucional y tal vez cuando usted esté leyendo estas líneas haya otro elemento de análisis.
YPF es un sentimiento para el grueso de la población argentina y es un negocio de tal potencialidad que debe volver a ser del país. Al respecto pedí la opinión del ex ministro de economía Roberto Lavagna, quien me contestó en forma categórica: "Sí estoy de acuerdo con el objetivo, no con el método técnico dado que es elemental, y decididamente no con la forma por su inutilidad". Me recordaba Lavagna el caso Petrobras, que en su momento el gobierno brasileño también había cedido su mayoría accionaria. Al detectar la existencia de nuevos yacimientos para recuperar el 51 por ciento el Estado, amplió el capital suscripto. "Lo mismo hubiésemos podido hacer nosotros por ejemplo con Vaca Muerta". Lo que el ex ministro subrayo una y otra vez durante nuestra charla es la forma incivilizada con que actuamos los argentinos. Recordaba todas las veces que acompañando en el exterior al ex presidente Néstor Kirchner durante la renegociación de la deuda, les decían una y otra vez "¡ustedes festejaron el default!"… Lavagna agrega "estas cosas se deben hacer en el ámbito de las negociaciones sin festejos y con mucha seriedad."
Manifesté al ex ministro mi preocupación sobre el día después. Me contestó: "Repsol era una empresa chica de cortesanos sin capital ni tecnología. El grupo local estaba sin capital ni tecnología. Y hoy YPF pasa al Estado, que está sin capital ni tecnología… Por lo tanto deberíamos buscar empresas, y no hay muchas en el mundo, que tengan capital y tecnología". Sobre el rumbo de nuestra economía, sólo me contestó "lo perdieron en el 2007 y ahora ya no se puede ocultar". Y sobre los números de la pobreza y la indigencia mencionó que los únicos serios con los suministrados por el Observatorio Social de la Deuda Social de la UCA, donde se habla de un 25 a 30 por ciento de pobreza. Agregó el ex ministro: "para que una persona no sea indigente debe disponer de mil quinientos pesos por mes. Para que no esté en la pobreza debe disponer de tres mil pesos por mes.
Me pregunto una y otra vez, ¿dónde están las oposiciones? No encuentro otra respuesta: ¡son inexistentes!
El peor analfabeto es el analfabeto político.