Estornudos, congestión nasal, picazón en los ojos y lagrimeo son algunos de los síntomas que comienzan a hacerse más frecuentes con la llegada de la primavera. Desde Emerger destacan la importancia de reconocerlos, reducir la exposición a los principales desencadenantes y saber cuándo una reacción requiere atención médica inmediata.
Septiembre trae días más largos, temperaturas en ascenso y una mayor presencia de actividades al aire libre. Pero para muchas personas también marca el comienzo de una época particularmente incómoda: la temporada de alergias.
Durante la primavera aumenta la presencia de pólenes y otros alérgenos ambientales capaces de desencadenar síntomas respiratorios y oculares. La rinitis alérgica es una de las manifestaciones más frecuentes y puede presentarse con estornudos repetidos, secreción nasal acuosa, congestión, picazón en nariz, garganta u ojos, lagrimeo y enrojecimiento ocular.
Una problemática que alcanza a millones de argentinos
Según datos difundidos en 2025 por la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC), entre el 10% y el 15% de la población argentina presenta rinitis alérgica, lo que representa aproximadamente 5 millones de personas.
Uno de los principales desafíos es que muchas veces los síntomas se naturalizan o se confunden con resfríos recurrentes. La aparición repetida de congestión, estornudos, secreción nasal y especialmente picazón en los ojos durante determinadas épocas del año puede ser una señal para consultar con un profesional.
El doctor Alberto Davidovich, director Médico de Grupo Emerger, remarca que identificar los síntomas y realizar una consulta adecuada permite no sólo aliviar las molestias, sino también determinar qué factores las desencadenan y establecer medidas preventivas para reducir futuros episodios.
¿Por qué aumentan las alergias en primavera?
La alergia es una respuesta exagerada del sistema inmunológico frente a sustancias que, para la mayoría de las personas, resultan inofensivas. Entre los alérgenos más habituales se encuentran los pólenes, los ácaros del polvo, los hongos ambientales y algunos derivados de animales.
Con la primavera, la mayor circulación de polen en el ambiente puede intensificar especialmente los cuadros de rinitis y conjuntivitis alérgica. En personas con asma, determinados alérgenos como el polen también pueden actuar como desencadenantes de síntomas respiratorios.
El llamado “super Niño” también puede influir de manera indirecta. Este año, El Niño se está fortaleciendo y se prevé un episodio muy intenso. Aunque no provoca alergias por sí mismo, los cambios que genera en las lluvias, la humedad y la temperatura pueden favorecer, según la región, una mayor presencia de pólenes y hongos ambientales, intensificando los síntomas en personas sensibles.
Por eso, conocer los propios desencadenantes es una herramienta fundamental para anticiparse.
Cinco medidas para atravesar mejor la temporada de alergias
Desde Emerger recomiendan incorporar algunas medidas sencillas durante los meses de mayor exposición:
1. Reducir la exposición al polen. En personas con alergias conocidas, puede ser conveniente limitar la permanencia prolongada al aire libre en momentos de elevada concentración de polen.
2. Cambiarse de ropa al regresar al hogar. El polen puede quedar adherido a la ropa, el cabello y la piel. Ducharse y cambiarse al llegar ayuda a disminuir su presencia dentro de la vivienda.
3. Mantener una correcta higiene de los ambientes. Limpiar periódicamente ropa de cama, superficies y espacios donde puedan acumularse polvo y otros alérgenos contribuye a reducir la exposición.
4. Evitar frotarse los ojos. Ante picazón o lagrimeo, hacerlo puede aumentar la irritación.
5. Consultar ante síntomas persistentes. Si los episodios son frecuentes, duran varias semanas, interfieren con el sueño o las actividades cotidianas, es importante realizar una evaluación médica para identificar la causa y definir el tratamiento adecuado.
También es importante evitar la automedicación. El tratamiento de las alergias debe adecuarse a cada paciente, sus antecedentes y la intensidad de los síntomas.
¿Cuándo una alergia se transforma en una emergencia?
La mayoría de las alergias estacionales producen síntomas leves o moderados. Sin embargo, algunas reacciones alérgicas pueden evolucionar rápidamente y comprometer la vía aérea o distintos órganos.
Dificultad para respirar o tragar, hinchazón de labios, lengua o garganta, alteración del estado de conciencia o una reacción generalizada de rápida progresión requieren asistencia médica inmediata.
En estos casos, el tiempo de respuesta resulta fundamental.
Prevenir también es cuidar
La primavera invita a volver a los espacios abiertos y disfrutar de actividades al aire libre. Para quienes conviven con alergias, hacerlo con información y prevención puede marcar una diferencia importante.
Desde Emerger, el mensaje es claro: reconocer las señales del organismo, evitar los desencadenantes conocidos, realizar controles médicos cuando los síntomas se repiten y solicitar asistencia ante signos de alarma son acciones simples que permiten transitar esta época del año con mayor seguridad.
Estar atentos, consultar a tiempo y saber cómo actuar ante una urgencia también es cuidar la salud.