En uno de los momentos económicos más complejos que vive el país en las últimas décadas, producto de la pandemia del coronavirus que genera y generará una gran recesión financiera, Newell’s está logrando acentuar su recuperación dentro y fuera de la cancha. Y más allá de las autoridades de turno que hoy están administrando al club, que por supuesto tienen sus méritos y falencias como toda gestión, se puede ir más allá de la coyuntura política y afirmar que esta renovación leprosa es producto del esfuerzo y sentido de pertenencia de todos los socios y los hinchas leprosos. Porque fue la gente la que estoicamente bancó las tormentas deportivas e institucionales, la que tuvo paciencia para soportar equipos que lucharon por mantener la categoría, la que colmó la cancha en las buenas y en las malas y la que se animó a recuperar la democracia tras los tiempos oscuros de Eduardo López. El hincha de a pie es el verdadero protagonista de que Newell’s puede ser cada día un poco más grande. Ahora amplió considerablemente sus terrenos en Bella Vista.























