Un clásico que no pasa de moda y se renueva con el correr de los años. Así podría definirse al rubro de los moteles que, aunque chico, sigue más vigente que nunca en la ciudad y zonas aledañas. Si bien la pandemia asestó un duro golpe a este negocio, y generó el cierre de varios espacios, muchos lograron sobreponerse a la crisis y hoy encuentran nuevas maneras de llegar a los clientes, con el placer como menú principal de la carta.
El eje se centra en ofrecer una experiencia distinta en el momento de disfrute junto a la pareja o partenaire sexual. Además, sumaron prestaciones de mayor categoría, para brindar una propuesta premium, que va desde saunas o hidromasajes en las habitaciones, decoraciones temáticas, un esmerado buffet y un servicio de atención personalizado según cada cuarto.
¿Cómo funciona el negocio en Rosario?
La ciudad tiene ocho moteles habilitados para funcionar como alojamiento transitorio para parejas. Entre los puntos centrales que lo separan de la hotelería, aparece el hecho de poder alquilar las habitaciones por turno (hora y media), períodos (dos horas), o para pernoctar en caso de querer pasar la noche. Otro punto que los diferencia es que no necesitan pedir documentación a sus visitantes ni llevar un libro de visitas.
Fundado en la década del 60, el motel Ava Miriva, ubicado en Av. Circunvalación al 900, se mostró trasgresor desde sus inicios, ya que fue el primero en permitir el alquiler a parejas del mismo sexo. Se inauguró con el nombre original de Hotel Viva María, por lo que en tiempos de la dictadura militar sufrió más de un ataque que lo obligó a reordenar las letras de sus nombres para poder reabrir sus puertas.
En diálogo con La Capital, su gerente, Ruth Zentner, explicó que sólo se solicita documento si se lo considera estrictamente necesario, por ejemplo, si se duda de la edad de alguna persona. También destacó que cuentan con sistemas de videovigilancia en los espacios públicos del lugar y en sus alrededores para garantizar un entorno seguro y mantener control sobre la cantidad de usuarios que entran a los cuartos.
“Nosotros no tenemos huéspedes como los hoteles, tenemos pasajeros. La regulación solo nos permite alquilar las habitaciones a una o dos personas por vez. Esto genera un problema en moteles cercanos a hoteles porque estos últimos tienen permiso para recibir a más clientes en una habitación y termina pasando que a veces infringen la normativa y alquilar piezas para tríos o para encuentros sexuales de a varios”, sostuvo Zentner. Precisó que un turno hoy cuesta aproximadamente $5 mil y la opción de pasar la noche se cobra como tarifa doble, cerca de los $10 mil.
La titular de Ava Miriva también resaltó que, para abrir un negocio de esta clase en la ciudad, se les solicita instalarse por lo menos a tres cuadras colegios, geriátricos, iglesias y centros que profesan religiones. Por ese motivo, una gran parte se asentó en zonas alejadas de la urbe, sobre colectoras, y los que funcionan en barrios céntricos lo hacen porque abrieron antes de que a su alrededor creciera la oferta escolar y religiosa.
Amplia gama de clientes
A la hora de poner la lupa sobre las causas que llevaron a muchos moteles a reinventar su modelo operativo, aparecen factores sociales, económicos y tecnológicos. Para mantenerse atractivos con respecto a la competencia, tanto de hoteles como de otro tipo de alojamientos, algunos buscaron ofrecer tarifas competitivas y mejorar sus instalaciones y servicios.
Este es el caso de Las Brujas, ubicado sobre Avenida Circunvalación y la calle Juan B. Justo, todo un emblema en el sector con sus 53 años de trayectoria. En diálogo con La Capital, su titular, Ángel Annoni, detalló que, a pesar de la escalada inflacionaria, lo principal es mantener precios accesibles y pensar en un público variado en edad y capacidad económica.
Igualmente, reconoció que cada vez se ve menos población juvenil, por cambios sociales que llevaron a que las familias permitan una mayor libertad sexual de sus hijos. El hecho de que hoy en día los adolescentes tengan más lugares a los que recurrir a la hora de disfrutar de un encuentro golpeó al rubro. Hubo marcas que orientaron su oferta hacia propuestas sofisticadas que tenían como objetivo matrimonios.
“Un 70% del público que recibimos se repite, es decir, hablamos de parejas que mantienen un vínculo en el tiempo y no tanto de una escapada furtiva entre dos personas. Hay matrimonios que se aíslan de la casa y quieren un tiempo para ellos. Hay una tendencia que nosotros publicitamos que es la de tener una salida diferente, de recuperar el erotismo visitándonos”, señaló Annoni.
Lo mismo sucede en el caso del motel Gato Negro, sobre avenida Circunvalación y Martínez de Estrada, que recibe con frecuencia a adultos y personas mayores, mientras que las parejas jóvenes se ven con frecuencia los fines de semana. Estos últimos suelen visitar el espacio sin planificación y a altas horas de la madrugada, a la salida de fiestas o boliches que se organizan por la zona. “Dentro de lo que son los días de semana, trabajamos mucho en la mañana, en horario de oficina o de escuela, con parejas que buscan preservar su exposición”, indicó Mariela Cañete, encargada del motel.
La actividad en el sector suele dispararse en fechas clave como el “Día de los Novios”, “San Valentín”, “Día de los Amigos con Derecho”, para las cuales hay que guardar una estadía con anticipación por lo rápido que se ocupan los turnos. Otras ocasiones especiales son aniversarios o cumpleaños. Desde Gato Negro ofrecen Gift Card, pensadas como regalo entre las parejas, que incluye una noche en el establecimiento con desayuno continental por un monto cercano a los $15 mil.
El negocio se sofistica
Cualquiera esa el motivo que lleve a las personas a concurrir a un motel, el titular de Las Brujas hizo hincapié en que la clave está en no bajar la calidad y seguir incorporando comodidades y opciones novedosas. Cuartos con hidromasaje por estadías de 2/3 horas se alquilan por el valor de $8 mil, mientras que “mini departamentos”, más espaciosos y con sauna rondan los $16 mil. Todos cuentan con frigobar con bebidas, televisores "smart", equipos de música y juego de luces.
“Hicimos foco en el restaurante y tenemos un menú muy amplio que incluye comidas elaboradas, como lomo al champiñón, con verduras y hasta trucha rellena que se puede solicitar desde las habitaciones y un frigobar en cada una, con bebidas que van de vinos a champagnes y gaseosas. Si deciden pasar la noche en el motel, acceden a un desayuno continental antes del check out”, precisó Anonni.
Para Cañete, contar con un servicio de alta cocina es fundamental porque les otorga prestigio. Gato Negro se encuentra remodelando la carta que pasará a incluir opciones de pescados, pastas y otros menús a cargo de chefs especializados, ya que hoy en día solo cuentan con minutas y sandwichería. “Tenemos medialunas que horneamos en el momento y son muy demandadas, la idea es mejorar aún más la comida porque es un plus que te suma mucho”, aseguró la encargada.
A su vez, agregó que tienen tres tipos de piezas disponibles. La estándar se alquila por $6 mil las dos horas, la que tiene hidromasaje por $9 mil y la suite con hidromasaje y sauna por $12 mil. En todos los casos, se otorga media hora más de cortesía y puede llegar hasta una hora si la pareja consumió algún extra durante su estadía.
Zantner, por otro lado, reconoció que la estrategia de Ava Miriva nunca fue la de ser un motel boutique, sino un espacio para dar rienda suelta a la fantasía o la diversión. Por eso trabajan con habitaciones temáticas, decoradas con objetos propios de prácticas sadomasoquistas y con mobiliario erótico, como una cama jaula, un calabozo, un sillón tantra y hasta un cuarto ambientado como aula, con pizarrón y pupitres. “Queremos crear espacios donde se topen con aquello que les daría vergüenza tener en su casa”, reconoció la emprendedora.
La suite donde se grabó “Un crimen argentino”
Una de las habitaciones del Motel Gato Negro se utilizó para rodar escenas de la película “Un crimen argentino”, cuya filmación se llevó a cabo íntegramente en Rosario. Luego de su estreno un año atrás, la suite ganó popularidad entre los clientes y muchos la solicitan cuando reservan un turno en el establecimiento.