La mala postura, la comida chatarra y el sedentarismo pueden llevar a una pérdida
de densidad ósea temprana. En los últimos tiempos ya no son sólo las mujeres menopáusicas las que
atraviesan por este problema sino también algunas personas menores de 30 años. Así lo aseguró María
Clara Reussi, quien vive en Viedma (Río Negro) y estuvo recientemente en Rosario para brindar un
seminario para todo público sobre el método ¡Atención a los huesos! que comprende una serie de
movimientos que estimulan su crecimiento.
¡Atención a los huesos! (Bones for Life, en inglés) es un programa creado por Ruthy
Alon basado en la propuesta de educación somática de Moshé Feldenkrais, científico ruso que
desarrolló un sistema de enseñanza somática (del cuerpo) conocido como el método Feldenkrais.
El método Feldenkrais es un proceso educativo que consiste en la realización de
movimientos suaves destinados a orientar la atención en los efectos de cada postura. Más
precisamente, se basa en que el movimiento y la conciencia que tomamos de él es la cualidad que
permite mejorar las acciones cotidianas.
El programa creado por Alon está poco difundido en la Argentina. Y de hecho son
pocas las personas que están entrenadas para enseñarlo. Una de ellas es María Clara Reussi
(pedagoga somática formada en el Método Feldenkrais) quien brindó el sábado pasado un seminario en
el Estudio Gabriela Morales pensado para todo público aunque asistieron sólo mujeres.
Ideas erróneas
Mediante esta actividad se buscó cambiar la visión que se suele tener de los
huesos: se los percibe como algo estático e imposible de cambiar cuando son un órgano vivo que se
renueva a sí mismo constantemente. El rango de esta renovación se determina por la demanda, es
decir que cuanto más apropiada es la presión que los huesos experimentan, más se los estimula a
renovarse, explicó la especialista.
¡Atención a los huesos! comprende una serie de movimientos que estimulan su
crecimiento. Muchos de los movimientos se realizan de pie y se utiliza también la presión contra la
pared (en distintas posiciones). Todos los movimientos están relacionados con caminar con
resolución y elasticidad usando una alineación efectiva.
No sólo está pensado para las personas que están en un proceso de pérdida de
densidad ósea (osteopenia y osteoporosis) sino también para quienes padecen contracturas por
estrés, adolescentes con escoliosis, aquellos que quieran mejorar la postura ante la computadora o
en la posición de pie, entre otros.
"Este método es ideal no sólo para fortalecer el hueso en sí mismo sino devolvernos
la confianza en nuestro esqueleto y capacidad de movimiento", destacó Reussi, quien aclaró que no
se trata de ejercicios repetitivos sino de procesos.
Para Reussi "tenemos que reeducarnos a nivel corporal para cuidar nuestros huesos".
No se los protege con la mala postura porque puede llevar al desgaste de las articulaciones, ni con
la comida chatarra que desequilibra el organismo y la respiración ansiosa, la cual puede provocar
que los huesos reciban menos nutrientes.
"Cada vez hay más mujeres menores de 30 años con baja densidad ósea probablemente
porque en la adolescencia no realizaron suficiente actividad física y no se alimentaron en forma
adecuada", dijo y agregó que cuando no se está suficiente tiempo al sol no se fija el calcio.
Buenos resultados
Reussi contó que la creadora de Bones for Life, Ruthy Alon (de Israel), pudo
comprobar que esta disciplina brinda buenos resultados. Brindó dos clases por semana a lo largo de
cuatro meses a un grupo de personas, que se comprometieron en seguir el trabajo en su casa
diariamente. En el comienzo y el final del proceso midió la densidad ósea, y descubrió que todos
habían mejorado. "Cuando se practica en forma sistemática se puede recuperar masa ósea y revertir
la osteoporosis", subrayó. Pero los beneficios van más allá del cuerpo ya que según destacó Reussi
"te devuelven una sensación de optimismo y confianza en la vida".