ESCENARIO

Mattioli, otro referente de la movida tropical con un temprano final

El León Santafesino comenzó su carrera musical a los 20 años, fue parte del grupo Trinidad y finalizó como solista. Murió 6 días antes de cumplir 38 años mientras estaba de gira.

Jueves 08 de Abril de 2021

La parca en la movida tropical se ha llevado demasiadas vidas, sobre todo las de jóvenes que aún tenían mucho talento que demostrar, además del cariño de sus fanáticos que todavía les faltaba recibir. Sucedió con Gilda y con Rodrigo, pues su deceso tuvo un factor común, un accidente automovilístico, y también le pasó a Leo Mattioli, el León santafesino. En agosto se cumplirán 10 años de aquel día en el que un paro cardiorrespiratorio acabó con su vida mientras se encontraba de gira.

El León comenzó su carrera en el grupo Trinidad cuando tenía 20 años y decidió abrirse para empezar a presentarse como solista luego de que el 15 de enero del 2000 el conjunto sufrió un siniestro vial que terminó con la vida de dos de sus compañeros, Sergio Reyes y Darío Bevegni, y Mattioli quedó en un estado crítico del que pudo salir. Homenaje al Cielo fue el primer disco que sacó al iniciarse solo sobre los escenarios y, como lo dice el título, es en memoria de quienes murieron aquel día de verano.

Conocido como un gran romántico de la cumbia, Mattioli llevaba grandes cantidades de público en cada show que brindaba, además de ser un galán que enamoró a muchas mujeres, de las cuales la mayoría lo conocían desde adolescente. Sin embargo, una de ellas fue la que se quedó con el corazón del oriundo de Santo Tomé, se llama Marina Rosas y junto al cantante tuvieron seis hijos, uno de los cuales lo acompañaba tocando el acordeón sobre las tablas.

Nunca olvidarse de los orígenes

El nombre completo de Mattioli era Leonardo Guillermo, sin embargo siempre fue conocido como Leo en el barrio donde nació el 13 de agosto de 1972 en Santo Tomé, provincia de Santa Fe. Allí llegó al mundo y en el mismo lugar creció y nunca se fue, asistió a la escuela primaria y la terminó como pudo, distinto fue con el secundario ya que inmediatamente le comentó a su madre que quería trabajar, y así lo hizo aunque luego de algunos retos.

Cuando estaba a unos días de cumplir los 18 años comenzó su relación con Marina, que tenía 14, y rápidamente tuvieron un hijo, seguido de otro que llegó casi sin esperar. Fue en aquel momento que pudieron irse a vivir juntos en una pequeña pieza que un tío de Rosas les pudo prestar. Era un lugar chico, pero el amor de la familia era tan grande que no importaba el tamaño, sino estar juntos.

Mientras el León intentaba obtener su lugar en la música tropical pasaron por otros hogares hasta que pudieron construirse el propio gracias al dinero que pudo ganar. La idea siempre fue clara, nunca se iban a ir del barrio porque era el lugar en el que querían estar. Cuando la casa estuvo terminada ya eran ocho viviendo allí, Mattioli y Marina, además de sus hijos Nicolás, Julieta, María Laura, Romina, Tamara y Denise.

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La música lo ayudó a Leo a poder dejarles algo a sus hijos, que fue lo que siempre soñó, ya que en ocasiones recordaba: “Cuando mi viejo murió quedamos con una casa embargada y mil cosas, y no quiero que eso les pase a ellos". Por y para ellos fue que trabajó hasta el final de sus días en lo que tanto le apasionaba, pero nunca dejando de ser un padre presente que les hacía el desayuno, los llevaba y buscaba de la escuela, jugaba y pasaba tiempo con ellos, pues los recitales eran cosa del fin de semana.

El León romántico

Desde los 20 años es cantante, y a lo largo de su carrera, entre Trinidad y su etapa solista, llegó a sacar 23 discos. Fueron muchos los espectáculos que habían brindado con el conjunto musical hasta el año 2000 cuando sucedió el accidente mientras volvían de una gira por el norte santafesino. Mattioli se hizo adicto a la morfina debido a los fuertes dolores de cadera que comenzó a sufrir después de aquel episodio. Nicolás, su hijo, alcanzó a decir en algunas ocasiones que "se movía en un show y se salía la cadera. Era insufrible el dolor que sentía", con respecto a su padre.

Una vida de adrenalina fue la que llevó Leo, quien alcanzaba a hacer hasta 10 shows por noche yendo de un boliche a otro, a veces llegando a las 10 de la mañana a los mismos. El público siempre lo esperaba ansioso aunque tarde horas en llegar, siempre estaban preparados para cantar sus temas llenos de pasión como Llorarás más de diez veces, Si te agarran las ganas o Tramposa y Mentirosa, entre otras.

Leo Mattioli - Llorarás Más de Diez Veces (en vivo en el Opera)

Fue en uno de esos tantos shows que, casi de casualidad, nació el apodo que lo caracterizaría para siempre. Esperaban para salir a escena cuando se escuchó al presentador dando la bienvenida al público y, en un momento, introdujo a la banda al escenario. “Damas y caballeros, con ustedes… ¡El León Santafesino!”, exclamó, y en aquel instante se apropió de tal.

El trágico final

El León no fue sólo tal animal en la música, sino también en su vida, puesto que su salud ha pasado por ciertos momentos de gravedad contra los cuales luchó y pudo salir. Los problemas cardíacos lo siguieron gran parte de su carrera, y en 2009 un cuadro de neumonía lo dejó en terapia intensiva por un tiempo, quedando en coma farmacológico. De aquel episodio pudo salir, pero su destino ya era tristemente esperado.

Fue en agosto del 2011, 6 días antes de cumplir 38 años, cuando Mattioli se encontraba de gira en Necochea y al mediodía del 7 de dicho mes sufrió un paro cardiorrespiratorio mientras estaba en el Hotel Gala de la ciudad. Fue asistido por su hijo y llevado de inmediato al Hospital Municipal Dr. Emilio Ferreyra al cual arribó sin signos vitales. A partir de aquel día, el León pasó a ser una leyenda que, al día de hoy, continúa presente y es recordado por una fotografía en la que sostiene una rosa pero, sobre todo, por su voz y sus melodías.

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