Santa Fe.— El viejo taller de máquinas del ferrocarril Santa Fe ubicado en
Aristóbulo del Valle y Salvador del Carril, en el parque Federal de esta capital, se convertirá en
un gran centro cultural, que fue presentado ayer en sociedad por el gobernador Hermes Binner.
El futuro centro cultural La Redonda forma parte del proyecto de transformación
del Parque Federal, una obra emblemática para la ciudad que se ejecutará con motivo de la
celebración del Bicentenario.
La recuperación integral del parque surge de un acuerdo entre el gobierno de la
provincia y el Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado (Onabe). La intervención
contempla mantener la traza ferroviaria ante la posible reactivación en el futuro del ramal Santa
Fe - Recreo.
El gobierno pondrá en marcha un plan de recuperación arquitectónica y puesta en
valor de ese sector para incorporarlo como espacio público, con un monto de inversión que ronda los
7,5 millones de pesos y un plazo de ejecución de 180 días.
Memoria ferroviaria. El proyecto, desarrollado por el área de Arquitectura e
Ingeniería del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda, contempla la reposición de todos los
cierres externos, como así también la refacción y restauración de cada una de sus partes
originales, con la intención de referenciar la memoria ferroviaria del edificio al estilo
arquitectónico y a la época de su construcción.
En los primeros años del siglo XX se inició una nueva etapa en la vida del
Ferrocarril Santa Fe, con la instalación de una playa de maniobras para trenes de carga. La
construcción comenzó a principios de siglo, una vez producido el traspaso definitivo de la
propiedad de ferrocarriles a la Compañía Francesa de FFCC de Santa Fe.
Esta compañía emprendió un programa de nuevas obras con miras a modernizar sus
instalaciones y mejorar sus servicios. En 1905 se compraron los terrenos para la nueva playa de
maniobras, que se llamaría Santa Fe Cambios, en un predio de 40 hectáreas ubicado dos kilómetros al
norte de la Estación Central, sobre la línea a Reconquista.
La Redonda. Dentro de este complejo ferroviario se destaca La Redonda, una
estructura cuyo anteproyecto de construcción data del año 1905, con forma de hemiciclo, destinada a
la reparación de locomotoras.
Este edificio de forma semicircular de ladrillo visto, techos a dos aguas,
cabreadas de hierro y cobertura de tejas francesas, es un arco de corona circular, de 60 metros de
radio, que albergaba 40 fosas de reparaciones. Aún hoy conserva enterradas una serie de vías que
convergen en forma de rayos en un punto central, donde funcionaba la llamada mesa giratoria.
Este dispositivo desplazaba a las locomotoras radialmente hacia cualquiera de
los 40 hangares donde luego eran reparadas.
En los mejores años de actividad ferroviaria (décadas del 20, 30 y 40) operaban
dos locomotoras de maniobras las 24 horas, con 8 a 10 cambistas por turno, y salían alrededor de 20
trenes diarios.