
Por Gustavo Orellano
Las deformaciones de la cinta asfáltica en el tramo urbano de Casilda son cada vez más pronunciadas.
El mal estado que presentan distintos sectores del tramo de la ruta nacional 33 entre Rufino y Pérez es tan evidente como sumamente peligroso. Y para colmo, la actual época de cosecha agrava la crítica situación al movilizar un gran flujo de camiones que trasladan diariamente cereales a las zonas portuarias del gran Rosario, algo que también genera demoras al formarse largas colas que dificultan la transitabilidad.
Si bien en algunos trayectos se realizaron mejoras y en otros se están ejecutando, resultan insuficientes para modificar el marcado deterioro que muestra la cinta asfáltica en general, lo que provoca malestar en los usuarios, más aún al advertir que arreglos hechos no hace tanto tiempo en travesías urbanas volvieron a romperse
Baches, fisuras, deformaciones, falta de señalización y banquinas descuidadas donde abundan yuyos son algunas de las falencias que quedan del descubierto en diversos segmentos del transitado corredor donde se registran cada vez más siniestros viales con heridos y víctimas fatales.
La preocupante problemática derivó en una fuerte movida regional que tuvo como punta de lanza una resolución sancionada en forma unánime por el Concejo Municipal de Firmat para reclamar al Ministerio de Transporte y a la Dirección de Vialidad Nacional que realice las obras que se necesitan para mejorar la transitabilidad con la vista puesta en la seguridad vial.
La iniciativa no solo sumó el compromiso de adhesión de otros organismos legislativos, intendencias y comunas de localidades de la zona, sino que también se convirtió en disparador para el armado de una mesa de trabajo a fin de definir acciones conjuntas que fortalezcan el reclamo.
Al menos así lo indicó a La Capital el edil firmantense Claudio Garziera, quien este viernes estuvo en Casilda junto a la presidenta del órgano deliberativo de esa ciudad, Griselda Valdecasa, y las también legisladoras Silvina Cocitto y Maria Luz Budassi.
La visita a la localidad cabecera del departamento Caseros fue parte de una recorrida programada a las poblaciones involucradas en la traza Rufino-Pérez con el objetivo de abrir el juego en torno a un tema que afecta intereses comunes. Lo mismo sucede con el transporte interurbano de pasajeros que, como ya dio cuenta La Capital, también despierta quejas por la falta de frecuencias horarios en distintas líneas de colectivos, entre otras demandas no menos importantes.
“Ya terminamos de recorrer toda la traza y la idea es poder conformar una mesa donde, más allá de las distinciones políticas, podamos trabajar todos juntos por esta y otras problemáticas comunes”, dijo Garziera tras enumerar los inconvenientes con los que deben lidiar quienes transitan la ruta 33.
En ese marco también apuntó contra la “lenta” marcha de los trabajos que se llevan adelante para la construcción de la autopista Rosario-Rufino. “Vimos que se está trabajando muy lentamente y con poca maquinaria a la altura de Tarragona, lo cual nos preocupa porque esto va a llevar mucho más tiempo”, dijo. Y desde esa óptica bregó por la “urgente” reparación de la 33 porque “transitarla hoy es arriesgar la vida”, disparó, para luego valorar “la buena recepción que encontramos en cada lugar para aunar fuerzas en busca de soluciones”.
Por su parte, el concejal casildense, Mauricio Maroevich, señaló que “lo que esta pasando en la ruta 33 es tremendo no solo por su deterioro sino por la demora en las reparaciones y las que se hacen son tan malas que duran escasos meses”. Del encuentro desarrollado en Casilda también participaron, entre otros, referentes de la agrupación local Construir Hacer que viene realizando desde hace un tiempo relevamientos sobre la siniestralidad en la ruta, algo que lejos de descender va en aumento, según lo revelan los informes.


Por Patricia Martino