Se venía venir. Era cuestión de tiempo. Los absurdos se pagan caro en algunos casos. Y en esta ocasión no fue la excepción. Ayer salió el fallo del tribunal de disciplina de la Conmebol, tras la agresión que sufrió el arquero de Boca Agustín Orion en la cabeza por un elemento contundente que arrojó un simpatizante de Central cuando el canalla debutó en la Sudamericana ante su gente en septiembre pasado. La casa madre con sede en Paraguay decidió sancionar a los auriazules por los incidentes sin contemplaciones. El castigo principal es jugar el próximo partido sin público y además deberá abonar una multa de 70 mil dólares. Desde Arroyito no hubo palabras sobre esta determinación.





























