En varios locales conflictivos de la noche rosarina, el municipio dispuso la clausura y luego el Tribunal de Faltas decretó la caducidad de la habilitación. Pero al poco tiempo, en las mismas localizaciones, otras personas tramitaron una nueva habilitación y lograron abrir bajo el mismo rubro, en la mayoría de los casos manteniendo la misma clientela. Y así, al poco tiempo reaparecieron los conflictos y las sanciones.Desde la Intendencia aclararon que no existen trabas legales para imperdible a un particular gestionar y obtener una habilitación para un determinado rubro, aunque existan antecedentes conflictivos en la zona."Si hubo un emprendimiento anterior que se le caducó la habilitación, la sanción alcanza a quienes estaban al frente de ese comercio. Pero para un tercero no hay razones para denegarlo", indicaron.





























