La ciudad

Un estudio vincula el nivel social y económico con el cuidado de la piel

La investigación realizada por la UNR reveló que a mayor educación y poder adquisitivo, menor es la exposición al sol en horarios nocivos.

Martes 10 de Diciembre de 2019

Una investigación interdisciplinaria de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) vinculó el nivel socioeconómico y educativo a las diferentes conductas en cuanto al cuidado de la piel frente a la exposición solar.

El estudio, realizado por expertos de la UNR sobre la población de madres de alumnos de tres escuelas con diferentes niveles de ingresos de la ciudad de Concordia (Entre Ríos), mostró que aquellas mujeres pertenecientes a los niveles socioeconómicos-educativos altos tenían prácticas más saludables que las de los estratos medios y bajos.

Las diferencias se presentaron en cuanto a la cantidad de tiempo de exposición solar laboral y recreativo ("tomar sol" o hacer actividad física al aire libre), y si lo hacían o no en horarios nocivos (de 10 a 16). También se observaron diferencias en el uso de protector solar.

"El registro se llevó a cabo indagando a las mujeres sobre el cuidado de su salud cutánea, en cuanto a sus conocimientos, percepciones y actitudes respecto de la prevención del cáncer de piel, además de los hábitos de exposición solar, y si utilizaban o no cremas o emulsiones fotoprotectoras", comentó la médica dermatóloga María Susana Dagatti.

La profesional formó parte del equipo junto a la psicóloga Claudia Nieto, la estadística y doctora Stella Maris Pezzotto, y los médicos Pablo Iwanow y María Antonella Baroni.

En el trabajo se incluyeron preguntas acerca de las representaciones sociales y los conocimientos de las mujeres encuestadas, como así también la conducta o adherencia a los métodos de detección precoz de los tres tipos de cáncer investigados: mama, cérvix y piel.

Los indicadores utilizados para esta clasificación de los establecimientos escolares fueron la presencia de comedor escolar, la administración de copa de leche, las condiciones edilicias de las instituciones y la obligación de abono de una cuota mensual.

Diferencias

Como resultado, observaron que las personas con mayor nivel de instrucción (de analfabeto a universitario) y nivel económico tenían una conducta más saludable, exponiéndose en horarios nocivos en menor proporción que las mujeres de los sectores medios y bajos.

Las mujeres de nivel socieconómico más alto no tenían que trabajar al sol en horarios nocivos, a diferencia de las de niveles bajos, que tenían exposición solar laboral (27 por ciento) y el 31 por ciento de los niveles medios.

De las mujeres que habían estado expuestas al sol, tanto en forma recreacional como ocupacional, usaba crema fotoprotectora menos de la mitad de las más pobres (44 por ciento), el 72 por ciento de las de clase media y el 93 por ciento de las de nivel socioeconómico más alto.

"El uso de protectores solares ha demostrado prevenir la aparición de lesiones precursoras, como así también de cáncer de piel", apuntó Dagatti. Si bien el estudio no indagó específicamente las causas por las cuales las mujeres no utilizaban cremas o emulsiones fotoprotectoras, "el menor uso de las mismas podría atribuirse a la imposibilidad de adquirirlas debido a su elevado costo", dijo.

Además, detalló que "la población general no usa protectores solares de la manera recomendada por los médicos dermatólogos, a pesar de que existe el conocimiento respecto del beneficio que conlleva su uso".

Conocimiento

En cuanto a este aspecto, la docente de la Facultad de Ciencias Médicas diferenció el conocimiento acerca de la existencia de la campaña de prevención de cáncer de piel de la adherencia, es decir, concurrir a hacerse el chequeo.

"No se encontraron diferencias significativas en cuanto al conocimiento de la campaña entre las madres de las diferentes escuelas, pero sí en cuanto la adherencia, ya que ninguna de las mujeres cuyos hijos concurrían a la escuela de nivel socioeconómico más bajo fue a hacerse un control de los lunares, y muy pocas mujeres de los niveles medio y alto (el 3,7 por ciento respectivamente)", señaló. Sin embargo, Dagatti apuntó que "esas mujeres de menores recursos sí se habían realizado los controles ginecológicos correspondientes a su edad".

"Estos datos nos indican la necesidad de lograr estrategias que permitan mejorar la adhesión de las mujeres a las campañas de detección de cáncer de piel", advirtió la especialista, quien además apostó a "profundizar la difusión, teniendo en cuenta que se trata de intervenciones significativas para lograr la adquisición de hábitos de exposición solar saludables".

Por ello, la investigadora remarcó que, atendiendo estos resultados, el Estado "debería investigar si las campañas de prevención que se realizan desde hace muchos años en el país alcanzan a toda la población". En ese sentido, señaló como desafío "intentar derribar las barreras de acceso que impiden el uso efectivo de los programas de detección de cáncer implementados por el Ministerio de Salud".

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