“Si no internalizamos el uso del casco en las motos, la situación se va a agudizar”.
El secretario de Salud de la Municipalidad, Lelio Mangiaterra, advirtió ayer sobre la necesidad de
“llevar adelante un profundo trabajo de concientización y educación” para prevenir los
accidentes. No fue inoportuno: durante el fin de semana largo, seis choques con motocicletas
dejaron como saldo cuatro personas muertas y tres heridos, entre ellos un nene de 4 años. El
director de Tránsito, Henry Fabro, aseguró que “los controles de alcoholemia nocturnos se
continúan realizando” y señaló que “volverán los operativos sobre las motos”.
El primer accidente ocurrió el viernes, en la zona de Fisherton, cuando una moto atropelló a dos
adolescentes y una de ellas falleció (ver aparte). El sábado, otro motociclista a bordo de una
Honda CBR embistió a Isaías Jeremías M., un nene de 4 años, que al cierre de esta edición seguía
internado en la terapia del sanatorio Rosendo García. El conductor, que afirman circulaba a alta
velocidad, se dio a la fuga y personal de la subcomisaría 24ª continuaba ayer tras el prófugo.
Zona sur. El domingo, pasadas las 21, otros dos choques dejaron tres muertos como
saldo. Uno se produjo en Seguí y Mitre, donde falleció Marcelo González, de 19 años. El joven
perdió el control de su Guerrero 110 e impactó contra un volquete; en tanto, su novia Aylén M., de
15 años, que iba como acompañante fue internada en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez
(Heca) con politraumatismos. Fuentes del efector indicaron que si bien ya había recibido el alta,
la joven habría perdido un embarazo por las lesiones.
Casi a la misma hora, en Berutti y Gálvez, fallecieron Cristian Ibáñez, de 24 años, y su padre
Rafael Ibáñez, de 53, cuando la Guerrero 110 en la cual se conducían impactó contra un paredón. A
eso se sumaron ayer otros dos choques con motocicletas, aunque en estos casos fuentes del Sies
indicaron que “las heridas fueron leves”.
Los heridos por accidentes en motos vienen en aumento. Sólo en el Heca, entre 2005 y 2009, el
número de lesionados subió un 90,6%. Y los politraumatizados en motos que ingresaron al efector de
enero a mayo de 2010 fueron 1.020, mientras que los que chocaron en autos en ese periodo fueron
sólo 206.
Operativos. El titular de Salud del municipio insistió en que el uso del casco no
sirve sólo para prevenir las muertes, sino “las lesiones y las secuelas que quedan de por
vida” de estos accidentes. El funcionario indicó que “los operativos que se venían
realizando específicamente sobre motos se suspendieron en estos últimos fines de semana”,
mientras que su par de Tránsito dijo que “los controles de alcoholemia sí se hicieron y de
hecho varias motos fueron remitidas al corralón”.
Fabro anticipó que la fiscalización sobre las motos “se volverá a realizar y se
intensificará”, pero remarcó que “es necesario que los conductores entiendan la
importancia de los elementos de seguridad”.
Vital. El responsable de Salud también hizo hincapié en otros factores. “Hoy
también es noticia la venta récord de motos y eso no es malo desde el punto de vista de la
economía, pero el problema es que hay cada vez más vehículos y las condiciones de circulación no
cambian, lo que presenta un cuadro de situación muy complejo”.
En ese marco, sostuvo que “si no se logra internalizar el uso del casco y se evita que
circulen hasta cuatro personas arriba de una misma moto, la situación se va a agudizar”; y
agregó que “el que va en moto tiene que entender que el uso del casco es vital, es la
diferencia entre salvarse y no salvarse, o entre evitar las secuelas que invariablemente dejan
estos accidentes tanto desde el punto de vista cerebral como de la locomoción”.