La madrugada del fin de semana pasado volvió a dejar una escena de violencia a la salida del boliche Blue, ubicado en avenida Colombres y Castagnino, en barrio Alberdi. Una fuerte pelea entre jóvenes terminó con un saldo grave: un joven sufrió una brutal golpiza que le provocó la fractura de la mandíbula y otras lesiones. El episodio, registrado en videos por vecinos, reavivó el malestar en la zona y puso otra vez el foco sobre un punto que, según denuncian, se convierte en tierra de nadie cada fin de semana.
De acuerdo con los relatos de los vecinos, el conflicto se desató cuando el local ya había cerrado y los jóvenes se concentraban en la calle y la costanera cercana. Allí se produjo la pelea que derivó en el ataque al joven, en medio de gritos, corridas y un clima general de descontrol. Las imágenes difundidas muestran la presencia policial y la detención de una persona, mientras otros grupos continuaban en las inmediaciones del boliche.
Vecinos de Alberdi describieron una situación que aseguran no es nueva. “Todos los fines de semana pasa lo mismo: música fuerte, peleas e incidentes en la costanera. Es tierra de nadie”, señalaron, con bronca y cansancio.
Según explicaron, el problema no se limita a un momento puntual de la noche. “Arranca con la previa y se extiende hasta bien entrada la madrugada”, afirmaron. La secuencia se repite: grupos numerosos, alcohol, discusiones que escalan y enfrentamientos en plena vía pública.
Denuncias al 147 y al 911 que no frenan el problema
Los vecinos aseguran que realizaron reiteradas denuncias tanto al 147 como al 911, pero que las intervenciones no logran modificar el escenario. “Llamamos y no hacen absolutamente nada. El video es del domingo a la mañana y muestra lo que vivimos los vecinos de Alberdi todos los fines de semana”, expresaron.
En los registros audiovisuales se observa un operativo policial que culmina con una detención, aunque para los frentistas la presencia llega tarde, cuando el daño ya está hecho y no evita que otros jóvenes sigan concentrados en la zona.
El antecedente de Axel S.: una golpiza que terminó en triple fractura de mandíbula
La agresión del último fin de semana se inscribe en una cadena de hechos violentos vinculados al mismo boliche. Un recordado hecho ocurrió en la madrugada del domingo 2 de febrero de 2025, cuando Axel S., un joven de 20 años, asistió junto a tres amigos al boliche Blue Velvet, ubicado en Colombres al 1700.
El grupo ingresó alrededor de la 1 de la mañana, pero Axel salió solo cerca de las 6.30, cuando ya amanecía. Sus amigos permanecieron dentro del local. Al retirarse, Axel advirtió que llevaba en su bolsillo el celular de uno de ellos y decidió detenerse frente a un Chevrolet Agile para devolvérselo cuando su compañero saliera.
En ese momento, cuatro jóvenes de entre 20 y 25 años se le acercaron de manera violenta. Sin mediar palabra, uno de ellos le dio un golpe en el rostro. Axel intentó escapar, pero fue rodeado y golpeado brutalmente. “¡Nos querías robar el auto!”, le gritaban mientras continuaban la agresión.
El ataque le provocó una triple fractura de mandíbula y una fractura en la rodilla. Axel no tiene antecedentes penales y combina sus estudios con un trabajo en un comercio. Las lesiones le impedirán retomar su vida cotidiana con normalidad y obligaron a su familia a enfrentar elevados gastos médicos que no son cubiertos en su totalidad por la obra social.
Su madre, Eliana, reconstruyó el momento con angustia: “Cuando recibió la primera trompada, se cayó y preguntó ‘¿Qué hacés?’. El agresor le respondió que intentaba robarle el auto. Axel quiso escapar, pero los otros tres lo rodearon y lo golpearon sin piedad”.
Un historial de hechos graves en la misma zona
El caso de Axel se suma a otro antecedente reciente. El 21 de diciembre de 2025, dos jóvenes fueron detenidos a la salida de un boliche Blue. Durante un control policial se secuestró una pistola calibre 9 milímetros.
A una joven le hallaron en la cartera una Bersa TPR9 con 12 cartuchos. Ambos fueron trasladados a la Comisaría 10ª junto a un Ford Focus gris. El jefe de la seccional, Mauricio Chumba Aguirre, confirmó entonces que el arma fue secuestrada durante la requisa y quedó a disposición de la Fiscalía para su peritaje.
Los controles se habían reforzado tras denuncias por robos de celulares en la zona. Si bien no se encontraron aparatos ajenos, el hallazgo del arma profundizó la preocupación por la violencia asociada a la salida de los boliches en ese sector de la ciudad.