Un proyecto de los diputados justicialistas Jorge Lagna y Alberto Monti propone
legalizar las carreras de perros con apuestas en suelo santafesino, una práctica que en otras
provincias ya está instalada como atractivo. Pero la iniciativa despertó un fuerte rechazo en las
protectoras locales, que se encargaron de recordar que la ley nacional 14.346 prohíbe los
espectáculos crueles con animales.
Si prospera la iniciativa, los municipios podrán habilitar canódromos fijos
donde se permitirá la actividad con el control de las boleterías y las apuestas a cargo de
entidades sin fines de lucro.
Los legisladores del Frente para la Victoria (FPV) afirman que las carreras de
perros, especialmente galgos, constituyen una práctica bastante común en el país, con el
funcionamiento de canódromos en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y
Corrientes.
"Curiosamente Santa Fe es una de las mejores productoras de perros con alta
capacidad corredora, producto de la excelente selección de los padres que realizan los criaderos
particulares. Y los dueños de perros galgos oriundos de la provincia deben recorrer largas
distancias para ver correr a sus animales", afirma el proyecto en sus fundamentos.
La iniciativa. Lagna y Monti proponen avanzar en la descentralización a las
municipalidades de la facultad de habilitar los canódromos y a sus concejos deliberantes de
concesionar estos circuitos.
El sistema de apuestas se concretará a través de boletos que se adquirirán en
las ventanillas habilitadas al efecto, o remates organizados por la empresa adjudicataria,
prohibiéndose las "boleteadas" realizadas por personas ajenas a la organización.
El total de lo ingresado en concepto de apuestas, de acuerdo al proyecto, se
distribuirá de la siguiente manera: el 65 por ciento cubrirá el pago a los ganadores, el 5 por
ciento a favor del municipio o comuna autorizante y el 30 por ciento restante quedará para la
beneficiaria de la explotación, que será responsable directa del pago de premios y de los costos de
funcionamiento.
El grito en el cielo. Enteradas del proyecto, diversas protectoras de animales
le salieron al cruce por su espíritu "lucrativo" y "contrario a los derechos de los perros. "Nos
llegan galgos destrozados; sometidos a un doping terrible. Les inyectan hormonas para potenciar su
energía y terminan con problemas cardíacos y renales", recordó el presidente de la Asociación
Protectora Sarmiento, Diego Fraga.
Según comentó, los perros usados para la competencia reciben un cóctel de
anfetaminas y cardioprotectores, y por el dopaje viven pocos años. "Después los abandonan tras una
actividad de lucro contra el perro", indicó.
En la misma sintonía se pronunció la responsable de la Protectora Diane Fossey,
Felisa Aurascof. "Se sobreentrena a los animales para lucrar con ellos. Vamos a impedir que
prospere el proyecto que pone al perro como un valor utilitario", adelantó.
La especialista señaló que la ley nacional 14.346 prohíbe los espectáculos
crueles con animales y recordó que, en diciembre, las asociaciones proteccionistas ingresaron al
parlamento santafesino un proyecto para prohibir las carreras de galgos.
La proteccionista María Antonia Trepat fue más allá. "Conociendo el fanatismo
que impera van a usar a los perros para la timba", opinó y sugirió a los diputados "preocuparse por
otros temas, como la educación de los niños".
De igual manera se pronunció el agente del Instituto Municipal de Sanidad Animal
(Imusa), Héctor Romero. "Legalizar las carreras es lucrar con los perros, cuando en realidad se
debe educar a la gente para que quiera a los animales, protegerlos y no usarlos como un juego".
Un marco legal. Lagna defendió su proyecto. Señaló que la actividad "ya cuenta
con muchos adeptos y resulta positivo estimularla y darle el marco de legalidad, porque existen
muchos interesados en proponer lugares para hacer pistas".
El diputado del FPV negó que en las carreras haya maltrato a los galgos. Por el
contrario, afirmó haber comprobado "el cuidado que le dan a estos animales" y agregó: "No debe
haber perros con el nivel de atención que tienen los galgos".
A tal efecto, el legislador justificó que en su iniciativa se propicie la
regulación y la habilitación de los canódromos, "dando una adecuada respuesta a la necesidad de
regular las pistas donde se desarrollen destrezas caninas".