Las primeras horas del paro de choferes de Uber en Rosario transcurrieron con normalidad. La movida es inédita, ya que se trata de la primera medida de fuerza que hacen conductores de la plataforma, que no está autorizada a funcionar en la ciudad.

Los conductores se autoconvocaron a través de redes sociales y llamaron a una medida de fuerza para este martes en reclamo de una actualización de tarifas
Marcelo Bustamante / La Capital
Hay pocos autos en la calle y los viajes son más caros durante el paro de choferes de Uber en Rosario.
Las primeras horas del paro de choferes de Uber en Rosario transcurrieron con normalidad. La movida es inédita, ya que se trata de la primera medida de fuerza que hacen conductores de la plataforma, que no está autorizada a funcionar en la ciudad.
Un grupo de choferes que trabajan a través de la app convocó a un "paro de actividades" este martes en Rosario para reclamar una actualización de tarifas que, según sostienen, permanecen congeladas desde hace al menos dos años, en un contexto económico marcado por la inflación y el aumento sostenido de los costos operativos.
La medida de fuerza, la primera por parte de los propios conductores de la app contra Uber en Rosario, surge de la organización informal de choferes que utilizan la plataforma como principal fuente de ingresos. De acuerdo con lo manifestado por referentes del reclamo, alrededor de 200 trabajadores planean adherir a la protesta, que en muchos casos se extendería durante toda la jornada.
La convocatoria se difundió principalmente a través de redes sociales y mensajes privados, apelando tanto a la participación de los conductores como al acompañamiento de los usuarios mediante la no utilización del servicio durante ese día.
Las primeras horas de la primera medida de fuerza de los choferes de Uber contra la propia app tiene a pocos conductores en las calles, que a pesar del reclamo de sus colegas salieron a trabajar con normalidad.
Usuarios consultados por La Capital reportaron que se pueden conseguir viajes, pero que la oferta de autos es menor a otros días y eso redunda en viajes más caros.
Cabe recodar que la modalidad de plataforma se basa en que los precios son fijados por la oferta de autos en las calles y la demanda de los pasajeros.
Uber no se encuentra habilitada formalmente para operar en la ciudad de Rosario. Sin embargo, el servicio funciona de manera extendida y se ha consolidado como una alternativa frecuente al taxi, el remis e incluso al transporte urbano de pasajeros, debido a precios competitivos, traslados directos y menores tiempos de espera.
Esa expansión, no obstante, convive con una fuerte precariedad laboral. Al no existir un marco regulatorio local, los conductores no cuentan con garantías laborales, cobertura ante accidentes ni mecanismos institucionales de negociación. En ese escenario, la discusión sobre los beneficios para los usuarios contrasta con los reclamos vinculados a los ingresos reales y las condiciones de trabajo de quienes prestan el servicio.
Según explican los trabajadores que impulsan la medida, las tarifas que perciben por viaje se mantienen prácticamente sin cambios desde 2023, e incluso en algunos casos se redujeron. En términos reales, esto implicó una pérdida significativa del poder adquisitivo frente al aumento del combustible, el mantenimiento de los vehículos y el costo de vida en general.
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A esa situación se suma el funcionamiento del algoritmo de la aplicación, que incentiva la aceptación constante de viajes mediante sistemas de premios y bonificaciones. Esta lógica, señalan, empuja a los conductores a aceptar recorridos de bajo valor para completar objetivos que habilitan ingresos adicionales, lo que termina consolidando un esquema de ingresos bajos y alta exigencia de disponibilidad.



Por Nicolás Maggi

