
Aislado. Luciano Berloni (izquierda), en una foto en la ambulancia del Sies que posteó en Facebook, Su novia, médica, también se contagió.
El médico que trabaja en el Servicio Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) de la Municipalidad y también en la unidad de terapia intensiva del Sanatorio Parque, contagiado de coronavirus, expresó toda su bronca y dolor por los cuestionamientos que recibió de colegas, quienes lo criticaron por no respetar el período de cuarentena, más allá de que sabía que estaba infectado. "Es un virus y me contagié trabajando. Nunca jamás me hubiera imaginado las barbaridades que inventaron contra mi novia y contra mí. Si tanto miedo le tienen a esto, dedíquense a otra cosa", exclamó Luciano Berloni, a través de su cuenta personal de Facebook.
Este profesional confirmó que él y su novia, que se desempeña como residente de ginecología y obstetricia en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), dieron positivos en sus análisis de coronavirus. Ante esa situación, recibió fuertes expresiones de rechazo por parte de algunos médicos que reprobaron a la pareja porque, desde sus perspectivas, no tomaron los recaudos necesarios, una vez que tuvieron sospechas de ser portadores del virus.
Frente a este episodio, que se multiplicó a través de los medios de comunicación rosarinos y por las redes sociales, Berloni mostró indignación y canalizó sus sensaciones, tras el mediodía del miércoles pasado, a través de Facebook.
De esa manera, con las pulsaciones al máximo pero con el rigor del rol profesional, este médico recibido en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario expuso toda su irritación y su descargo en su cuenta. Así explicó y justificó las conductas de la pareja ante los casos de positivos Covid-19 detectados.
Mientras llevaba la etapa de cuarentena por infección por Covid-19, Berloni vehiculizó en el texto muchas emociones encontradas. "Soy médico y no pensé que tuviese en algún momento que aclarar algo por este medio. Trabajo en el Sies y en la terapia intensiva del Sanatorio Parque, donde vi varios pacientes sospechosos y confirmados, donde más allá de tener siempre el recaudo y usar las medidas de protección para cuidarse uno, a mis contactos y a los pacientes, me contagié", iniciaba el texto.
El médico contó que "el jueves comencé con síntomas a la madrugada, a las pocas horas me hisopé; y mi novia, quien es mi contacto más estrecho, por lógica también se aisló en mi casa. Comenzó con síntomas durante esa noche, aislada. Al día siguiente, se hizo el hisopado, y dio positivo también".
Ante ese escenario, el profesional local mostró su enfado. "Es un virus", enfatizó. "Uno puede andar bien o mal, depende de cómo el cuerpo de cada uno actúe frente a una infección. Eso lo entiendo y no es tan doloroso. Es estar enfermo por algo que uno se contagió trabajando, no en un recital. Me contagié atendiendo enfermos con esta enfermedad, y nunca creí que tendría que aclarar esto", confió.
"Nunca jamás me hubiera imaginado las barbaridades que inventaron contra mi novia y contra mí", expuso Berloni. "Desde que fuimos a trabajar con síntomas, que no nos importó la gente con la que trabajamos o que violamos el juramento hipocrático. La peor parte fue de dónde surgieron estos comentarios, desde el mismo Heca, donde mi novia trabaja, donde pidió aislarse gente con la que mi novia ni siquiera tuvo contacto".
Saca lo peor y lo mejor
En el escrito, el médico remarcó que "esta situación es difícil, y puede sacar lo peor y lo mejor de nosotros. En este caso, trajo a flote la peor miseria de quienes son colegas y compañeros de trabajo. Quienes piensan que haciendo leña de un árbol caído no se van a infectar. Y deben entender que estamos en una pandemia, trabajamos con gente enferma, y muchos van a caer como caímos nosotros. Porque trabajamos con enfermos, es inevitable".
"Si tanto miedo le tienen a esto, dedíquense a otra cosa", afirmó. "Saldremos de esto y volveremos a trabajar. Y otra vez meteré la cabeza en la cueva de los osos, y otra vez volveré a meterme en la pieza de los aislados, porque es lo que hago. Igual que muchísima gente que se arriesga todos los días y pone en jaque su salud, como la de su familia, para atender a estos enfermos".
Para finalizar, Berloni agradeció "a cientos de personas que nos preguntan a diario cómo estamos y si necesitamos algo. En esta situación, es una caricia al alma saber que uno no está solo".


Por Claudio Berón
