La ciudad

Mafia de los turnos: para tramitar la ciudadanía italiana cobran hasta 22 mil pesos

Tramitar la ciudadanía en el Consulado de Italia en Rosario son muy difíciles de conseguir.

Domingo 22 de Septiembre de 2019

Los turnos para tramitar la ciudadanía en el Consulado de Italia en Rosario son muy difíciles de conseguir. El sistema web implementado en 2017 evitó las largas colas para obtener un número que se producían hace años, pero la cantidad de trámites atrasados hizo que sólo se otorguen 55 turnos por día, que se agotan al instante, sin casi posibilidad de conseguir uno. Y, en medio de la crisis, hay empresas que montaron una industria que roza lo ilegal alrededor de la desesperación por conseguir un lugar rápido.

   “El sistema está totalmente colapsado. Es casi imposible conseguir turno por las vías normales. A determinada hora se reinicia el servidor, habilita los nuevos turnos, y hay más chances, pero nadie que conozca logró hacerlo”, comenta Eugenio (35), uno de los tantos rosarinos que sueñan con irse del país en busca de un futuro mejor. Es que paralelamente existen empresas que cobran hasta 22 mil pesos por un turno. “Accedí a pagar después de un mes de intentar y no poder. A los cinco días, me lo dieron”, contó el profesional que hace poco presentó la documentación para obtener la ciudadanía. Eugenio es administrador de sistemas, un oficio que, en sus palabras, “puede ejercer en otro país sin tanta historia”. Soltero, sin hijos, decidió ir a probar suerte frustrado por las turbulencias económicas de la Argentina.

Larga espera    

Conseguir la ciudadanía significa armarse de paciencia, porque hay 45 mil trámites en espera sin tratar. También es difícil, porque hay gente que no tiene los datos precisos del antepasado. Y es caro, según cuán larga sea la línea genealógica a reconstruir. “Si tus padres ya tienen la ciudadanía, es más rápido porque ya están inscriptos en el Anagrafe (un registro) y lo único que pedís es que te agreguen. Sin eso, puede demorar años y años”, cuenta Eugenio. El trámite que inició es como hijo mayor de 18 años, que demora de 6 meses a 24 en resolverse.

   “Por eso existen estas empresas, que funcionan pero son anónimas, les pagás por Pay Pal una vez que ya tenés el turno. Alguien se está llenando de plata con esto”, dijo el hombre. La Capital ingresó a páginas de estas firmas para intentar obtener un turno. En la misma web se ofrecen números para distintas ciudades argentinas y de otros países de Sudamérica, como Brasil, Uruguay y Colombia. La tarifa es de 300 a 400 dólares, y no exigen pago por adelantado.

   Pero además de ese desembolso, el papelerío “por derecha” también significa una suma importante. Para los jóvenes mayores de 18 (el caso más usual de los que se van a vivir al exterior), la tasa es de 300 euros. Sumado al valor del pasaporte, que es de 116 euros, el total ronda hoy los 30 mil pesos al añadir además las actas de cada familiar en la línea de descendencia (defunción, matrimonio y nacimiento), legalizaciones de copias y traducciones de documentación.

Gestores

El desborde del Consulado local provoca que haya gente que busque soluciones alternativas. Por eso, algunos deciden viajar y hacerse la ciudadanía en Italia, pagándole a gestores para que les armen las carpetas. “Tienen que ir con toda la documentación sacada desde Rosario traducida y apostillada (una legalización), residir ahí en la casa de alguien y sacar un permiso de estadía en espera de ciudadanía. Presentan los papeles en la comuna y en dos meses sale”, cuenta un integrante de la comunidad italiana en Rosario. La nueva modalidad la introdujo el gobierno de Italia en la crisis del 2001, por la cantidad de argentinos que llegaban de forma ilegal.

   Pero esto también tiene una trampa, porque no todos los descendientes de italianos pueden tramitar la ciudadanía. Si el ascendente es mujer, una antigua ley dice que el solicitante debe haber nacido después de 1948. El otro límite es que hay regiones de Italia que antes de la Primera Guerra Mundial eran parte del imperio austrohúngaro, y los nacidos allí no son considerados italianos. “El tema es que vos les mandás los papeles y te dicen que te va a salir. No te avisan que no vas a poder. Te enterás allá. Es una estafa”, cuenta el joven que pertenece a la familia toscana. Como dice una frase: donde hay una necesidad, nace un negocio.

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