La ciudad

Los precios de platos típicos en Colectividades llegaron con un 25 por ciento de aumento

Pese a la inflación y el aumento indiscriminado en los insumos, los puestos de comidas típicas de colectividades aseguran que “se ha hecho un enorme esfuerzo para no trasladar los costos”

Sábado 08 de Noviembre de 2014

Pese a la inflación y el aumento indiscriminado en los insumos, los puestos de comidas típicas de colectividades aseguran que “se ha hecho un enorme esfuerzo para no trasladar los costos”, por lo que los precios tendrán un aumento en relación al año pasado de un 20 al 25 por ciento. Si bien en algunos stands aseguran que cobrarán por debajo de estos porcentajes, en la Asociación de Colectividades coinciden en la estimación. Un punto sensible es el impacto negativo por el cierre de las importaciones. Muchas bebidas brillarán por su ausencia y algunos platos deberán ajustarse al mercado nacional.

   Como en cada encuentro, el parque a la Bandera ya tiene clima de Colectividades con la inauguración, anoche, de su trigésima edición. El plato fuerte llegará mañana. con la elección de la reina.
Ayer, entre corridas, gritos y detalles de último momento, los organizadores sufrieron el calor de la primera jornada. A pleno sol, muchos stands empezaron a recibir los toques finales para recibir al gran público durante las diez noches de fusión multicultural.

   “Una historia de convivencia” es el leit motiv de esta edición, que contará con la participación de 51 colectividades de los cinco continentes y con 37 stands.

Costos, inflación y precios. La Capital relevó ayer la situación de varios stands, donde estaban cocinando los primeros platos de la noche inaugural.

   “Subió todo al doble, el alquiler de las sillas, las carpas, estructuras, pero no se pueden trasladar los costos al consumidor, porque sencillamente a la gente no se la puede matar con los precios”, indicaron en el Club Social Argentino Sirio, enojados con el “abuso de los proveedores” y la pérdida de rentabilidad. Los combos de falafel, kabab o shawarma, todos acompañados de gaseosa o cerveza, oscilan entre los 60 y 65 pesos.

   En el Centro Riojano Español, su presidente, Darío Bondino, estimó el aumento de precios “entre un 25 al 30 por ciento, cuando la inflación es del 35 al 40 por ciento”, y narró cómo tuvieron que afinar el lápiz. “Va a ayudar el tiempo, pero lo importante es que venga público”, auguró Bondino. “Antes vendíamos vino riojano, pero con el cierre de la importación y los costos en euros, es imposible”. Quienes se acerquen hasta allí encontrarán un calderete (guiso de cerdo con papa y pimiento para dos personas) a 70 pesos, el zurracapote (vaso de sangría riojana) a 20 pesos y el chorizo encamisado, a unos 35 pesos.

   Pegados al escenario central y transpirados por el calor de la tarde, los responsables del stand de Ibiza ultimaban detalles. “Hacemos coctelería con frutos naturales: frutillas, durazno, ananá; todo con licor, ron, vodka y marrasquino”, contó Sergio Lancelotti. “Los insumos se fueron al doble. Un vaso de plástico me cuesta 3,50. Los costos son altísimos, pero remarcamos sólo un 15 por ciento”, precisó. Allí se puede comprar una sangría ibizenka para 4 personas a 100 pesos.

   El Líbano es un “histórico” de Colectividades y Pablo Rachid un pilar fundamental de la asociación cultural.

El joven sorprendió con un dato: “Hace tres años tenemos casi los mismo precios”. ¿Cómo hace? “No se paga la mano de obra y nos abastecen los quinteros de la zona. La empanada árabe en 2013 costaba 10 pesos y ahora 15 pesos. El shawarma se ofrece a 45 pesos, el hummus (puré de garbanzo con sésamo) 20 pesos y la croqueta de garbanzo (falafel) 20 pesos.

   Otro tradicional stand es Japón. Allí, Alejandro Toguchi empezó a hacer números. “Ya invertimos 10 mil pesos en la nueva instalación de las luces del stand y la mano de obra se incrementó un 50 por ciento durante este año”, dijo para resumir el por qué no lo trasladan a los precios: “Sólo aplicamos un 15 por ciento, porque es preferible perder y no matar a la gente”.

   Esta colectividad también es víctima del cierre de las importaciones. Esta vez no habrá cerveza japonesa y tampoco el shinomoto (un ají). Se venderán un Yakitori (pollo y salsa agridulce), Yakimeshi (salteado de arroz y verduras) y Yakisoba (verduras y fideos) a 35 pesos.

De regreso. El que regresó este año fue Chile. Ramón Fica adelantó que fue necesario reunir 25 mil pesos para montar el stand. “El costo de la empanada chilena es alto, porque lleva carne de primera. Entre el valor de los insumos y la mano de obra, gas y luz, tuvimos que aumentar entre el 20 al 30 ciento”, destacó.

   También habrá dificultades con el Pisco Sauer. “Traerlo es muy caro”, dijo para promocionar el vino borgoña (con frutilla y azúcar) de casi medio litro, está unos 35 pesos. También el “completo”, a 30 pesos (es como un pancho). “Fuimos los primeros en integrar a los pueblos originarios y hemos convocado a mapuches para que vengan a bailar al encuentro”, recordó.

   Desde la Asociación de Colectividades Extranjeras de Rosario, Lidia del Grosso recordó algunos precios. “La cerveza de un litro se fijó en 35 pesos y la gaseosa de 500 centímetros cúbicos, 18 pesos”, adelantó.

   La lata de cerveza de 355 centímetros cúbicos costará 20 pesos, la de 473 centímetros cúbicos entre 25 y 30 pesos y el chopp entre 20 a 25 pesos.

   En la Secretaría de Turismo municipal recordaron que la organización del popular encuentro implica la ocupación de unas 5.000 personas y casi el 43 por ciento de los visitantes de la edición anterior llegaron de otras ciudades.

Anoche, los recuerdos de las tormentas pasadas fueron solo eso.

La fiesta inaugural tuvo un clima espléndido.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario