Rosario sigue bajo un alerta por altas temperaturas y todo parece indicar que el calor no dará tregua en los próximos días. Sucede que un bloqueo de altas presiones en la región patagónica impide renovar el aire cálido y húmedo que a dos terceras partes del país en una intenta ola de calor difícil de soportar. Es por esa razón que las lluvias se hacen esperar más de la cuenta. El clima más agradable y a la vez soportable será por las mañanas y las noches, pero las máximas desde el mediodía hasta caer la tarde no serán inferiores a los 31 grados, con máximas 37 grados. La opinión de meteorólogos consultados por La Capital.
"El calor va a continuar porque seguimos con un bloqueo de altas presiones en la Patagonia, que impide el ingreso de frentes fríos para renovar la masa de aire cálido y húmedo persistente a lo largo y a lo ancho de dos tercios del territorio con temperaturas altas", consignó el especialista del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (SAT), Jorge Giometti, respecto a la ola de calor que golpea al territorio nacional desde hace más de una semana.
Si bien es cierto que las mañanas suelen presentarse más templadas y agradables, lo cierto es que el termómetro comenzará a ascender a medida al llegar al mediodía y marcará a media tarde temperaturas que entre este miércoles y jueves alcanzarán los 37 grados, sin lluvias aliviadoras a la vista. "Algunos leves refrescos vamos a tener, con tormentas aisladas en algunos sectores, pero las chances que teníamos para jueves y viernes se van diluyendo", acotó Giometti.
En ese contexto, comentó que esas condiciones de calor "van a persistir hasta la semana que viene, puesto que no hay a la vista frentes fríos que hagan descender el intenso calor".
Noveno períodos consecutivo de calor extremo
Por su parte, la meteoróloga Vanessa Balchunas apuntó: "Es el noveno período de calor que tenemos desde diciembre y hasta fin de marzo tiene como caracteristica la prolongación de los días, con temperaturas que superan los 36 grados, lo que también arrojó el fenómeno de las olas de calor".
Ese fenómeno, según explicó, permite que predomine el viento norte y la permanencia del aire cálido, aunque la misma presión atmosférica hace que esas altas presiones comienzan a debilitarse. "Por eso desde la madrugada del viernes veremos que hay cierta estabilidad en la zona del centro del país, con probabilidad de lluvias y tormentas en períodos muy sectorizados", dijo.
No obstante, anticipó que desde lunes y martes esas máximas descenderán, de modo que aún quedan varios días más de calor prolongado.
Respecto a las olas de calor, Balchunas consignó que no es la primera vez que el país afronta una seguidilla de días extenuantes con altas temperaturas. "Hay registros históricos detallados en diferentes estaciones, con temperaturas mayores y períodos más prolongados, donde hubo varias Niñas que arrojaron sequías, pero la población y los recursos energéticos eran menores", expresó.
Niño neutro
"Estamos ya bajo un Niño neutro, pero va a demorar en repercutir. Estamos muy retrasados en materia de precipitaciones en lo que va de marzo, que suele ser un mes de lluvias abundantes", explicó respecto a la retirada de la Niña, cuya característica predominante es la sequía. Sin embargo, las lluvias aún brillan por su ausencia en este Niño neutro, que suele generar un incremento de precipitaciones.
"Tendremos algún recupero durante abril, pero luego comienza la estación seca de otoño, con muchas menos precipitaciones, de modo que recién en agosto o septiembre tendremos mayores precipitaciones", abundó el meteorólogo.
Ola de calor
A una semana del comienzo de la ola de calor, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) alertó se aguardan térmicas más altas y recién este viernes se espera que desciendan las temperaturas tras la rotación del viento al sur, de acuerdo a la información publicada por la meteoróloga del organismo, Cindy Fernández en su cuenta de Twitter.
Una ola de calor es un período excesivamente cálido que puede tener un impacto en la salud de leve a muy alto, sobre todo para grupos de riesgo (niños y niñas, mayores de 65 con enfermedades crónicas como cardiovasculares, respiratorias, diabetes y obesidad).
Esta alerta implica un efecto de “alto a extremo en la salud”, con temperaturas “muy peligrosas” que pueden “afectar a todas las personas, incluso a las saludables”.
Además, el centro y oeste de la provincia de Entre Ríos y el norte de Buenos Aires presentan alertas naranjas por temperaturas extremas, que pueden ser “muy peligrosas, especialmente para los grupos de riesgo”, al tiempo que en el centro de Córdoba y gran parte del centro y este de Buenos Aires se encuentran bajo alerta amarilla, con un efecto “de leve a moderado en la salud de las personas”.
El Ministerio de Salud de la Nación reiteró una serie de recomendaciones ante la ola de calor como el uso de protector solar, hidratarse, consumir agua aun cuando no se sienta sed, usar ropa holgada, evitar exponerse al sol, usar gorro, consumir frutas y verduras y evitar la actividad física intensa.