Los robos y el vandalismo en las escuelas no paran. La situación llegó a tanto que este 2020 viene experimentando un triste récord: el Fondo de Asistencia Educativa (FAE) detalló que existe un promedio de 21 hechos mensuales de este tipo en las instituciones públicas de Rosario. De este modo, los episodios se cuadriplicaron si se tiene en cuenta el último registro más cercano: cinco hechos por mes en 2017.
“El dato llamativo es que desde el comienzo de la pandemia hasta el mes de noviembre hemos tenido un promedio de más de veinte hechos de vandalismo en los establecimientos escolares de la ciudad, siempre hablando de escuelas públicas”, detalló Rubén Rosa, presidente del FAE antes de completar el cuadro de situación: “Esto es histórico”.
La institución se dedica a brindar asistencia en el mantenimiento y reparación de instituciones estatales. En Rosario hay 350 edificios de educación publica, donde conviven 477 escuelas.
El funcionario enumeró qué tipo de ilícitos se han cometido en las escuelas durante la pandemia. “Hay un combo, algunos son robos de enorme magnitud porque los ladrones sacan toda la instalación eléctrica y eso es muchísimo para una escuela. La sustracción de los tableros y las bombas de agua significan un doble problema; ya no podemos cargar los tanques con agua potable de inmediato, entonces no es solo el robo, sino que, en el marco de la emergencia sanitaria, tenemos esa escuela sin agua por varios días”, describió Rosa.
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Y luego citó hechos de “vandalismo por el vandalismo mismo, es decir que hay personas que se dedican a hacer daño, como romper ventanas y sustraer cosas sin valor, por el hecho de robar”.
El relevamiento del FAE puso de manifiesto que se llevaron adelante también 27 acciones en el sistema eléctrico de los colegios en cuestión.
“Las escuelas, después de las dos de la tarde, prácticamente han quedado solas, sin gente. Hasta las 14 había movimiento por la entrega de ayuda alimentaria, materiales, alguna consulta, pero después no quedaba nadie” consideró el presidente del FAE, al indicar también que hace algunos días el panorama cambió debido al reinicio de la actividad presencial en pandemia determinado por el gobierno provincial durante los primeros días de diciembre.
“Ojalá que el próximo relevamiento otorgue números a la baja”, aspiró el referente.
El funcionario destacó que la gestión de Pablo Javkin al frente de la Intendencia destina fondos en pos de solucionar los inconvenientes, “que nunca se cortaron y permiten acotar en el marco de la emergencia”, dijo para sumar: “También articulamos con el área de Infraestructura del Ministerio de Educación. Trabajamos mucho y muy bien. Más allá de los hechos de vandalismo, la provincia está haciendo una fuerte inversión para instalar lavamanos y demás”, informó el titular del Fondo.
Emergencia sanitaria
Es más, esta área llevó a cabo, por su parte, 64 las acciones relacionadas con la emergencia sanitaria. Las tareas se desarrollaron durante 20 días hábiles en el pasado noviembre. En el mismo lapso, el FAE realizó 37 intervenciones para determinar el estado sanitario de distintas escuelas. En este contexto, se pueden mencionar cañerías, griferías, tanques de agua (reparación y/o limpieza), baños, y otros inconvenientes que afecten las condiciones sanitarias o el suministro de agua.
Hay un dato que salta a la vista. El organismo dio a conocer que de su nuevo relevamiento mensual se desprende que alrededor de 35 instituciones educativas públicas rosarinas no cuentan con la infraestructura necesaria para funcionar.
Días pasados, La Capital dio cuenta de que dos de cada diez escuelas públicas tienen problemas para la provisión de agua. En algunas el inconveniente se debe a los robos que sufrieron durante la pandemia que no perdonaron ni el tendido eléctrico ni las bombas de agua, en otras el sistema sanitario es obsoleto o están en zonas donde cada verano el suministro resulta crítico.
Más de dos millones de pesos en pérdidas en la técnica 346
Entre los robos denunciados por las comunidades educativas de diferentes escuelas, hay hechos no dejan de sorprender con mayúsculas: la técnica Nº 346, ubicada Dean Funes al 7800, sufrió tres robos desde abril a la actualidad y se quedó sin ningún elemento de los talleres. Fue tanto lo sustraído que los docentes lo valuaron en más de dos millones de pesos. “Ahora reequiparla será muy complejo sin la ayuda de la provincia, que todavía no respondió”, contó Matía Luzzi, director de la institución.
Las primeras dos sustracciones apuntaron directamente a los talleres, que fueron desvalijados. “Ahí se lleva a cabo toda la parte práctica de electricidad, carpintería y tornería, pero nos quedamos sin las máquinas de soldar y el resto de las herramientas manuales y otros insumos muy caros en dólares”, se indignó el director.
El tercer robo fue en noviembre. “Entraron por el techo, fueron a la secretaría y a la dirección y sustrajeron pavas eléctricas, computadoras y más herramientas que habíamos rescatado de los robos anteriores”, sumó.
Ante la falta de respuesta del Ministerio de Educación, fueron los mismos profesores quienes hicieron las reparaciones correspondientes en busca de evitar nuevos ilícitos. “En la escuela ya no quedan ni destornilladores”, siguió lamentando el directivo.
Si bien la técnica 346 tiene alarma y monitoreo, “parece que los delincuentes ya tomaron el tiempo y actúan rápido antes de que alguien llegue”, cerró.
Ahora, en la comunidad claman por solidaridad: “Rogamos a quienes puedan hacer algo por la escuela, por mínimo que parezca, se comuniquen cono nosotros”. El teléfono del director es 152-026911.