La ciudad

"Encontré grandes amigos y hasta una segunda familia"

Larissa Valente es del norte brasileño y cursa segundo año de medicina en la UNR. "La calidad de la educación me convenció", afirmó

Domingo 08 de Abril de 2018

La joven Larissa Valente tuvo que decidirse por dos destinos para estudiar medicina: Argentina o Portugal. El país europeo entró en consideración ya que la estudiante, de 25 años, proviene de la ciudad de Belém, en el estado de Pará, al norte de Brasil. "La calidad de la educación acá me convenció, me hablaron muy bien de la UNR".

   Uno de los problemas que mencionó sobre la educación universitaria en su país es el elitismo: "Los que ingresan a la universidad pública son los que tienen mucha plata, porque prepararse para los exámenes de ingreso es muy caro. Hay cupos muy limitados. En la universidad federal de mi provincia son 120 lugares para ingresantes y somos dos millones de personas para estudiar".

   "Antes de venir te preparás, pero no sabés cómo va a ser todo", confesó Larissa, que cursa el segundo año de la carrera. Pero aclaró: "Encontré amigos que me quiero llevar para toda la vida. Incluso tengo una segunda familia con la que comparto todo. Si me siento sola, nos juntamos los domingos a comer".

   A pesar de que afirmó que es muy unida a su familia, cuando está en Brasil extraña Rosario. Y contó una anécdota particular: "Una de las navidades no me fui a Brasil y me sentí re mal porque siempre la pasé con mi familia. La madre de uno de los chicos con quien me junto a estudiar me dijo que no me podía quedar sola, entonces me fueron a buscar y pasé la Navidad con ellos".

   "Fueron muy amables, me trataron tan bien que me sentí como en mi casa. La señora es graduada en la Facultad de Humanidades y Artes y me regaló un cuadro muy lindo", contó.

   Quienes, a veces, no son tan amables con los extranjeros son la inmobiliarias. La joven brasileña detalló: "Si queremos ingresar a un departamento, por no contar con recibos de sueldo o garantías propietarias, que tampoco nos aceptan las que son de Brasil, hay lugares que cobran hasta 30 mil pesos de depósito en garantía".

   Pero no sólo algunos agentes inmobiliarios de la ciudad hacen la diferencia por cuestiones de nacionalidad. Larissa contó que se contactó con un hostel que, antes de pasarle el precio por mes, le preguntó si era extranjera o no. Al contestar que sí, comentó que le pasaron una tarifa más cara que la que hubiese pagado siendo argentina.

   La estudiante comentó que vive "más acá (en la facultad) que en mi casa", por lo que considera a la universidad como su segunda casa. Además, contó que milita en una de las agrupaciones dentro de la facultad como una forma de retribuir lo que recibió cuando llegó.

   "Llegamos sin saber nada y ellos nos dieron la información que necesitábamos. Hoy vienen muchos compañeros, no sólo de Brasil sino de otras provincias y llegan como llegamos nosotros. Entonces los ayudo con eso", amplió.


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