La ciudad

En la zona sur, clausuran el quinto casino clandestino en Rosario

Fue en el club el Bochazo. La policía allanó la sede de Uriburu al 2900. En el último año desbarataron otras cuatro salas de juego en distintos barrios de la ciudad.

Viernes 10 de Julio de 2015

La policía provincial desbarató una sala de juegos clandestina que funcionaba en el club social El Bochazo, de Uriburu al 2900. Es el quinto allanamiento a una casa, comercio o club barrial que operaba como casino no habilitado que se conoce públicamente en el último año en la ciudad. A estos casos se le suma otra media docena de intervenciones en otras localidades de la provincia, la última dos días atrás en Arroyo Seco.

La fórmula se repite en casi todos los casos: barrios populosos, unas pocas computadoras en red, una persona encargada y parroquianos apostando montos bajos de dinero.

En el allanamiento en el club de la zona sudoeste, los uniformados se encontraron en una sala 18 computadoras conectadas en red, 10 mil pesos y una persona, un joven de 27 años, quien se identificó como encargado y quedó detenido en la comisaría 18ª.

En el momento en que se realizó el operativo en El Bochazo había varias personas apostando en máquinas de juegos electrónicas tipos ruleta, quienes también fueron notificadas. El modesto club había sido adaptado con computadoras separadas por boxes individuales.

En una mañana de fines de abril pasado y después de numerosas denuncias de vecinos, la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana municipal había clausurado una sala de juegos clandestinos que funcionaba en la zona oeste y que tenía como fachada un salón de ventas y agencia de lotería sin habilitación.

Los agentes de la Guardia Urbana Municipal (GUM) se encontraron con varias mesas y 6 computadoras organizadas para jugar, como así también un ticketera para levantar quiniela.

A pocas cuadras de allí, en torno al parque Oeste (en Barra 1980), a fines de agosto de 2014, había sido desbaratado otro "casino". Se secuestraron, en este caso, 11 computadoras también dispuestas en boxes individuales. Las máquinas tenían en pantalla la posibilidad de jugar a la ruleta o a la tragamonedas y también estaban conectadas en red. En esa ocasión también incautaron un revólver y 28 mil pesos en efectivo.

Los otros dos operativos que se realizaron en la ciudad en el último año ocurrieron también a pocas cuadras entre ellos y con apenas un mes de istancia. Fueron en Empalme Graneros durante septiembre y octubre de 2014.

En el primero de ellos, en Camoatí 969 bis (José Ingenieros al 6900), la sala de juegos clandestina se promocionaba mediante volantes que prometían diez máquinas tragamonedas, black jack, póker y dos ruletas, aparte de pozos progresivos y acumulados, y pago de premios en el acto y en efectivo. Los impresos conducían a una humilde vivienda de la zona noroeste de la ciudad.

A partir de las 15, la casa, de una sola planta y llena de rejas, se transformaba en un local de apuestas ilegales que funcionaba hasta entrada la noche. Sin embargo, cuando los agentes de la comisaría 20ª ingresaron el 5 de septiembre al lugar apenas hallaron a quien sería el dueño de la casa, un hombre de unos 31 años de nacionalidad paraguaya sin antecedentes y poco dinero en efectivo, alrededor de 400 pesos.

En cambio, sí lograron secuestrar siete computadoras que trabajaban en red con un servidor que administraba las apuestas, un cuadernillo chico que registraba los ingresos del día, ya que el resto de las hojas habían sido arrancadas.

El otro allanamiento ocurrió en Provincias Unidas 900 bis, el 15 de octubre, donde había una ruleta electrónica y seis computadoras. Y una mujer de 52 años que se presume había montado el garito.

En el último año fueron denunciados y se realizaron operativos en localidades como Arroyo Seco, Acebal, Rufino y Sunchales.

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