Este alumno pertenece a un sector económico social muy vulnerable que vive del trabajo sexual, la limpieza en casas de familia, el cuidado y como empleados de algún comercio . La mayoría parece ponerse de acuerdo al comentar que fueron discriminados y maltratados no solo con sus familias sino también en las escuelas que fueron abandonando en más de una oportunidad y con la que ahora se reencuentran. Confiesan que ha perdido el hábito de estudiar y que les cuesta hasta escribir con birome, tantos años.
A todo el curso se lo encontró trabajando. Con un fondo de música tranquila y pintando en el piso, con colores brillantes las letras de una bandera de la diversidad.
Será el estandarte que llevarán en alto los que participen este sábado por la tarde de la Marcha del Orgullo , que partirá desde las 17 de la plaza Libertad (Mitre y Pasco) hasta el Parque Nacional a la Bandera. También vestirán remeras con la frase: "El saber es libertad".
La actividad plástica era parte de la clase de lengua y literatura, donde todo ya trabajado una crónica periodística y también una poesía de Sor Juana Inés de la Cruz, con Cristian Becerra, el profesor que aprendió allí a afianzar su lenguaje inclusivo ya quien el alumnado apunta como a "un compañero más".
Es un docente escalafonado como quien más en la Eempa sede N ° 1.147, de Italia 1244, de donde esta escuela es extensiva, y que aceptó el desafío de trabajar y también aprender en este colegio que se propuso hacer frente a la exclusión.
"El saber es libertad", repitió Cristian pero ya no como slogan sino como respuesta a por qué aceptó el desafío de ser parte de este espacio donde junto a él enseñan en pluriaula (varios años en un mismo salón) siete profesoras más: una de sociales, una de matemática, una más de contabilidad, otra de filosofía, de inglés, de matemática, ciencias naturales y de química. El lenguaje inclusivo no es obligación pero se lo problematiza, se lo analiza y más de una y de uno ya se lo apropió.
Esta Eempa, para cualquier género autopercibido, tiene una duración de tres años y el título de bachiller es de validez nacional. Quien quiera sumarse puede ir a La Toma donde le explicarán en qué momento del año pueden comenzar el cursado, según el nivel de escolaridad. Son abordajes interdisciplinarios que permiten la inserción del alumnado en el tramo que le falte: no tiene que repetir ni esperar.
En pluriaula
Son las 18 y el alumnado sube al primer piso de La Toma en dirección al aula donde coinciden los de primer año, tercero y quinto. Pasan por la oficina donde concentra el equipo coordinador y se saludan unos y otros con el nombre; el que figura en el documento tal como lo habilita la ley 26.743, de identidad de género (avala a que las personas trans pueden ser inscritas con el nombre y el género de elección). Bajo esa norma se escuchará a Lucero, de 26 años y alumna de quinto año , decir "¡Hola Nico!".
La estudiante morocha, alta y espigada, con corpiño deportivo y short es quien confesó que quiere estudiar periodismo. "Me encantaría trabajar en la tele, por ahí en algún momento trabajamos juntas ...", desafió. Parece ya haber dado muestras de que podrá probar con esta profesión. Al menos así lo dijo su profesor cuando destacó que había escrito una crónica sobre su tratamiento hormonal, "excelente".
Y el Nico al que había saludado Lucero es un profesor de biología y el coordinador socioeducativo principal del colegio, Nicolás Dusanto, quien conforma un equipo junto a Verónica Correa (la profesora de historia) Guido Cattáneo del Ministerio de Igualdad, Género y Diversidad de la provincia y Carla Rivera, una docente trans con 30 años de experiencia en nivel primario.
Dusanto, Correa, Cattáneo y Rivera forman una línea de cuatro entre educación y diversidad, con mucho trabajo en educación sexual integral (ESI). Son los encargados de informar, organizar, preparar meriendas para el alumnado, proveer viandas en conexión con el comedor de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y llamar por WhatsApp a quienes faltan para saber qué les pasa, si se los puede ayudar y cuándo retoman. Toda una contención frente al posible desgranamiento escolar.
"Acá tenemos preparada la mirada y los decires, quien viene a estudiar oa enseñar sabe de antemano que este proyecto está libre de violencia y discriminación", advirtió Dusanto. Y Rivera agregó: " Si fuera solo un colegio para travestis y trans sería un gueto, acá convivimos todes y tenemos en cuenta todas las problemáticas, que no son pocas ".
Esta propuesta secundaria se enmarca dentro del sistema educativo formal y tiene como referencia el Bachillerato Popular Mocha Celis, de Buenos Aires : la primera escuela secundaria y gratuita para personas trans y travestis, que ya cumplió diez años. Mocha Celis fue una travesti tucumana analfabeta que trabajó con Lohana Berkins en la zona de Flores y fue asesinada de tres tiros, se estima que por un policía .
Pero en Santa Fe, la experiencia piloto, se hizo en abril pasado en la capital y también se replicó en Reconquista. Entre los tres dispositivos —Rosario, Santa Fe y Reconquista— ya suman 150 estudiantes con población trans: personas con una expectativa de vida promedio de 35 años, aún hoy con la existencia de la ley de identidad de género y la de cupo laboral trans.
Por eso, esta escuela: "Como posibilidad de elegir, de tener más proyectos de vida", dijeron los coordinadores.
Al menos los alumnos expresan sus deseos, más allá de las expectativas de vida. "Quisiera estudiar veterinaria", dijo Paloma, de 21 años y alumna de tercero. "Yo quiero tener el título y después veo", confesó Danei, de 30 años y oriunda de Santo Tomé. "Quiero terminar el secundario", dijo simplemente Laurita, de primer año. "Querría seguir estudiando periodismo deportivo o psicología. Pero fundamentalmente tener herramientas para hacerme cargo de mi hermano que es discapacitado, mis padres son muy mayores y sé que deberé cuidarlo", dijo Azul de 22 años y hermana de Gerardo, de 18. "Quisiera terminar de estudiar y ser actriz", soñó Luciana, una alumna de 49 años, de Roldán. "Tengo dos hijos adolescentes y yo quiero terminar como ellos la escolaridad para saber pelear por mis derechos y algún día, tal vez, estudiar como auxiliar de asistente social", compartió María José, de 35 años. Romina de 43 años y alumna de Villa Gobernador Gálvez posiblemente siga en algo ligado a la gastronomía y Paz, de 43, piensa en estudiar psicología. ¿Por qué? "Sólo para darme un gusto", dijo como si fuera necesario algo más importante.
"La maestra es un señor"
Si no fuera que Carla lo cuenta con ironía y al borde de la risa, la anécdota daría ganas de llorar. Esta mujer rubia, con impecables uñas pintadas y sobriamente maquilada, de 50 años, decidida para hablar y con sólidos argumentos pedagógicos, le cuenta a La Capital que es maestra primaria desde hace 30 años, además de militante trans y política, y ahora coordinadora de este Eempa. Su historia fue publicada en este diario en 2007 bajo el título: "Es travesti y maestra de grado, pero afirma que su caso es una excepción".
Ahora vuelve a contar otros tramos de su vida. Carla relata de a mojones su vida, con anécdotas entre paródicas y dolorosas. Dice que cursó la primaria en un colegio confesional: el Teodolina de Alvear, de Villa Gobernador Gálvez, para alumnos con familias de un poder adquisitivo más alto que el de ella. "Era travieso y una vez dibujé a una Evita gigante, hermosa. Un cura me la sacó enojado diciendo que eso no era una básica y me expulsaron. Terminé en otro colegio confesional, La Merced, pero donde me trataron mejor. Hoy ni loca me acerco a los curas, ni a la Iglesia ni una escuela privada", confiesa entre risas.
Pero la cosa no termina allí. Carla se recibió de maestra en el profesorado N° 16 de Rosario. Siempre prefirió dar clases en tercer ciclo, sobre todo de matemática y naturales. Dice que intentaba dar algo de educación sexual cuando la ESI no era si quiera un proyecto, pero que "nada era fácil y "había que hacer firmar autorizaciones a los padres para tocar el tema".
Las vueltas de la vida la llevaron a mudarse de provincia y siguió trabajando en Corrientes. "Una ciudad muy conservadora, feudal. Yo nunca escondí ser trans, de hecho estoy orgullosa de serlo: nunca digo que soy mujer trans, respeto mucho a las mujeres, las admiro y tengo muchas cosas de ellas, pero yo soy trans", afirma antes de contar que en una reunión de padres en que ella estaba ausente, la dirección de la escuela correntina les advirtió a los presentes, "la maestra Carla es un señor". El tema terminó en el Inadi, señala ella al contarlo y se vuelve a reír .
Inscriben al cupo laboral trans en la UNR
La Universidad Nacional de Rosario inscribe al Cupo Laboral Travesti Trans “Alejandra González” (Resolución 783/2020). Quienes no tengan acceso a las herramientas digitales, hasta. Del lunes 25 hasta el viernes 29 de octubre se pueden acercar a Sede de Gobierno (Maipú 1065) o llamar al 0341420-1200 interno 270 (oficina Género) en el horario de 10 a 13 para completar el formulario del al Registro Único de Aspirantes de la UNR - Universidad Nacional de Rosario Consultar disponibilidad luego de ese horario
Este año la inscripción es virtual y se puede compartir los datos en la bolsa de trabajo de Contratá Trans, un programa integral, de alcance nacional, que se propone mejorar las condiciones socio-laborales de las personas trans.