Cuatro chicos que estaban provocando desorden en un micro del transporte urbano de pasajeros fueron bajados esta tarde y una vez abajo del mismo comenzaron a apedrearlo. Por fortuna no hubo heridos.
El hecho sucedió esta tarde en bulevard Avellaneda y Vélez Sarsfield a bordo de un ómnibus de la línea 153, cuando una mujer primero y el chofer después le pidieron a cuatro adolescentes que se bajaran del vehículo porque estaba haciendo desorden y molestaban al resto del pasaje.
Pero una vez que bajaron, lejos de quedarse conforme con eso, comenzaron a arrojarles piedras al micro, lo que provocó la rotura de varias ventanillas del mismo, aunque por suerte ningún pasajero ni el chofer del micro resultaron heridos.
"Tenían unos trece años más o menos. Primero se peleaban entre ellos, después estaban a los gritos, cantaban y molestaban a la gente. Hasta que en un momento me harté y les pedí que se bajaran del colectivo", sentenció una mujer que viajaba en el ómnibus, al tiempo que señaló que "el chofer paró y los hizo bajar".
Por su parte, el chofer de la línea 153 relató que "cuando estaban provocando desorden les dije que se bajaran y no hubo caso, no se quisieron bajar. Pero después les pedí que me mostraran el boleto y ahí empezaron a hacer lío. Pero cuando se bajaron comenzaron a tirar piedras al ómnibus".
Consultado sobre el susto que significó para todos, el conductor del micro destacó que "sobre todo para los pasajeros", al tiempo que aclaró que "por suerte no golpeó a nadie".
"No le pegó a nadie. A mí me cayó una piedra en el costado, pero no me pegó", señaló una de las mujeres que iban en el pasaje.
El chofer, no obstante, aclaró que esto pasa seguido, especialmente "con los chicos que van a La Florida, y los fines de semana se incrementa".