
Por Claudio González
Un hombre que sometió a golpes a su pareja y a la pequeña hija de ambos de apenas cinco meses, y en junio de 2018 las encerró en una pensión de la zona sur, fue condenado a tres años de prisión efectiva como autor de lesiones leves dolosas agravadas por la relación preexistente y el contexto de violencia de género (en dos hechos), además de lesiones leves dolosas agravadas por ser la víctima descendiente del agresor. Es el caso de la mujer que fue rescatada junto a la niña luego de escribir un pedido de auxilio en un ticket de supermercado.
El fallo condenatorio contra Plácido Gastón Espinosa, de 31 años, le puso punto final a una de las tantas historias de violencia doméstica y familiar que se traducen en un expediente judicial y que, en este caso, se gestó a partir de la intervención del Ministerio Público de la Acusación de Rosario cuando la víctima logró escapar del infierno.
La situación se remonta al hecho ocurrido el 27 de junio de 2018 en una humilde pensión de calle Caaguazú al 3900 (Avellaneda a la misma altura) cuando C.R. y su beba C.E. de apenas cinco meses de vida fuera golpeadas salvajemente por el acusado, y encerradas en una habitación.
Heridas
En ese contexto la mujer sufrió heridas en la cara, el cuello y los brazos, y su hija contusiones en la cabeza. Espinosa se enfureció porque C.R. no había llegado a tiempo con una garrafa de gas y, como en otras oportunidades, la atacó a golpes. Luego, dejó a ambas encerradas por más de 12 horas.
Finalmente, la víctima logró escribir un mensaje en un ticket de supermercado. "Por favor, llamen a la policía, estamos encerradas. Si escuchan ruidos es porque nos está golpeando", advirtió desesperada. Enrolló el papel, lo pasó por la ranura de una ventana y golpeó para que alguien la escuchara.
La esquela fue tomada por niños que correteaban por los pasillos del lugar y después intervino el encargado de la pensión. El hombre llamó a la policía, y madre e hija finalmente fueron rescatadas el 28 de junio. El mismo día fue detenido el agresor, quien fue imputado en un proceso penal que encabezó la fiscal de la Unidad de Violencia de Género Luciana Valarella (ver aparte).
La carpeta judicial desembocó en la acusación y, la semana pasada, en el juicio oral y público contra el agresor. En el alegato de apertura, la fiscal le adjudicó ese hecho y otro ocurrido el 7 de abril de 2018 a la mañana cuando la pareja residía en San Roque al 1600 de la localidad de San Justo.
En esa oportunidad, también golpeó a su ex pareja luego de mantener una discusión por celos. El ataque cesó cuando una amiga de la víctima se presentó en el lugar y evitó consecuencias más graves. Entonces Valarella solicitó seis años de prisión efectiva, como pena única y unificada con una sentencia anterior (había sido condenado a tres años de prisión por violencia de género en Santa Fe el 7 de abril de 2017).
La fiscal expuso como prueba el relato de la víctima, de su madre, de los policías que la rescataron, las actas policiales y las constancias documentales que acreditaron su hipótesis acusatoria. El imputado declaró, asumió sus responsabilidades por el hecho en la pensión, pero no admitió haber agredido a su hija.
Ayer finalmente el juez Ismael Manfrín resolvió condenar a Gastón Espinosa a la pena de tres años de prisión efectiva por el delito de lesiones leves dolosas agravadas por la relación preexistente y el contexto de violencia de género (dos hechos), lesiones leves dolosas agravadas por ser la víctima descendiente del agresor, en concurso real con privación ilegítima de la libertad agravada.


