Lo que sucederá a partir de noviembre en el Museo Histórico Provincial Julio Marc no solo no se dio en ningún otro museo del país, sino que además significa desarrollar en la ciudad un programa que hasta ahora tuvo lugar en espacios internacionales como la Galería Nacional de Londres, el Bellas Artes de Houston (Estados Unidos) y el Museo de América en Madrid, además de las universidades de Yale, Amsterdam y Nueva York, y pondrá en valor las más de cien piezas de arte colonial que guarda el edificio del parque Independencia. Se trata de la obtención de un subsidio obtenido a través de la Fundación Getty, de Los Angeles (Estados Unidos) que permitirá el desembarco de especialistas para la capacitación de una decena de restauradores y conservadores del museo y de otros organismos del interior del país que trabajarán sobre técnicas de restauración, historia del arte y sobre dos piezas específicas del siglo XVIII: Santa Catalina de Siena y San Antonio Abad.
"Conserving canvas" (conservación de lienzos) es el nombre del programa internacional del que el Julio Marc será parte desde el 7 de noviembre y a lo largo de dos años. Getty es una de las instituciones culturales más importantes a nivel mundial dedicada a la presentación, conservación e investigación.
"Ser parte del programa que presentamos a través de la Fundación Amigos del Museo es un reconocimiento en sí mismo y una marca de calidad por los requerimientos que se exigen para poder ser el único museo de Argentina que es parte", afirmó a La Capital Pablo Montino, director del museo que depende del Ministerio de Cultura de Santa Fe.
Para é y para la restauradora y directora del proyecto, Elisabet Carnero, reunir en Rosario a la experta norteamericana Laura Hartman y reconocidos especialistas de países como Perú, Bolivia, Chile, México, del madrileño Museo del Prado junto a referentes nacionales, permite correr el eje de Buenos Aires, donde se concentra históricamente la formación y los recursos.
"Con esto lo que hacemos justamente es correr el eje de Capital, reuniendo en Rosario con estos expertos al equipo del museo y del resto del país. Porque la mayoría de los museos con colecciones de arte colonial no están en Buenos Aires, sino en el interior, donde se nos hace difícil acceder a recursos y a capacitaciones, por eso, poder formarnos y formar pares, además de comenzar a trabajar en red a través de la fundación, es lo fundamental".
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La rajadura central de la obra obra del siglo XVIII Santa Catalina de Siena, una de las que será tratada con los especialistas en el marco del proyecto.
Celina Mutti Lovera/La Capital
Así, además de las seis mujeres que integran el equipo del Marc, una decena de restauradores de San Lorenzo, Santa Fe y pares del Museo Castagnino, además de entrerrianos e incluso un representante de Tilcara, estarán en noviembre.
Dos piezas de un centenar
Santa Catalina de Siena y San Antonio Abad son las dos de las más de cien piezas de la colección de arte colonial de entre los siglos XVII y XIX sobre que las que trabajará el proyecto y que son parte de la historia del nacimiento mismo del museo.
Montini, investigó personalmente el origen de esa colección que detrás de sus piezas tenía la letra G. La marca refería a los hermanos Ramón y Angel García, fundadores de La Favorita, que habían comprado la colección a Angel Guido para donar directamente las obras al museo.
"Estas dos particularmente son muy ricas iconográficamente", destaca Montini y la directora del proyecto explica que en las jornadas "se discutirá durante tres días con los especialistas de diferentes países cuáles son las propuestas de intervención, habrá también conferencias abiertas por la tarde con un público especializado y luego habrá tres jornadas prácticas y cerradas con los becarios, donde justamente se intervendrán las obras".
Específicamente se trabajará sobre una técnica, explicó Carnero, que "tiene que ver con la sutura de los soportes textites para evitar intervenciones mayores". Y sí, si a Santa Catalina de Siena se la mira de cerca, se ve un corte en el lienzo justo en el centro del cuadro.
La necesidad de restaurar
El centenar de piezas de la colección colonial requiere trabajo. "Tenemos una necesidad muy grande de restaurar obras", recalcó Montini y volvió a rescatar la centralidad del proyecto con la Fundación Getty no solo porque se extiende a lo largo de dos años, sino porque además permite justamente avanzar en ese sentido.
"Vamos a especializarnos en un sistema de trabajo que es interesante y además está vinculado a la obra colonial y a sus particularidades y a su historia", indicó.
De hecho, Montini hizo un recorrido de esas piezas y de su historia "a partir de 1810 cuando se acaba el orden colonial y esas obras son despreciadas, maltratadas y reutilizadas hasta que tiempo después llega la moda del arte colonial con el mercado del arte americano, donde vuelven a ser manipuladas de diferentes formas hasta que llegan a los museos".
Es más, apunta que más que como obras de arte, estas piezas "fueron sentidas como documentos de la historia del arte argentino", lo que hace que la mayoría de ellas estén en los museos de historia y no en los de bellas artes. "Todo eso hace que la obra colonial requiera un tipo particular de atención para su restauración", afirma.
Para Carnero, esa historia hoy es en parte un beneficio. "Hay obras que han sido masivamente intervenidas y nosotros en el museo tenemos obras que aún guardan mucha información, que no se perdió en intervenciones de ese tipo. Ahora vamos a evitar justamente esas intervenciones, vamos a capacitarnos y abordarlas con otros criterios y así poder salvar parte de esa información".