La ciudad

Con la sequía de aliada, este verano no hubo dengue

Aun así, Epidemiología monitorea los casos febriles y recuerda que uno de los peores brotes, en 2009, se dio recién en marzo-abril.

Miércoles 21 de Febrero de 2018

En lo que va de la temporada con mayor incidencia epidémica del dengue, entre noviembre y mayo, aún no se confirmó ningún caso en Rosario y tampoco en el resto de Santa Fe. Prima facie "es más que una buena noticia", afirmó el titular de Epidemiología del sur provincial, Julio Befani, aunque también aclaró que siguen "con atención" algunos cuadros febriles inespecíficos, siempre bajo sospecha de esa u otras enfermedades como el zika, chikungunya, fiebre hemorrágica o hantavirus, por nombrar algunas. "Es muy posible que el clima esté ayudando porque, al llover tan poco, los reservorios donde se cría el mosquito que lo transmite no tienen agua", razonó la directora del área municipal, Analía Chumpitaz. Con todo, hay que recordar que así como en el último brote, en 2016, los casos comenzaron en pleno enero, en el primero del 2009 la epidemia se disparó recién desde fines de marzo y duró hasta mayo.

El mosquito transmisor del dengue, el Aedes aegypti, lleva años de circulación local. De allí que cada verano represente un riesgo, por ser tanto el período en que más se reproduce el vector, como aquel en que más viaja la gente. En especial a países limítrofes donde la epidemia tiene mayor incidencia.

Pero esta vez, aunque continúan las acciones de prevención, hasta ayer no se habían detectados casos, ni "importados" (o con nexo epidemiológico, a partir de un viaje) ni autóctonos.

"Hasta ahora en la provincia no tenemos casos de dengue, zika ni chikungunya", afirmó Befani, quien sin embargo aclaró que se sigue "con atención" la evolución de cuadros febriles inespecíficos, como se denomina a la aparición de síntomas como fiebre, cefalea, dolores musculares, articulares o retrooculares y náuseas, así como al "regreso de turistas" de zonas donde las enfermedades son endémicas o muestran una alta incidencia.

Las causas

El porqué no aparece claro. Para Befani, el resultado puede ser "impredecible", aunque de hecho viene siendo "más que bueno". Aun así, rescató el trabajo "regular y periódico de concientización, descacharrado y manejo de recipientes inservibles".

La sequía es un arma de doble filo. Así como el funcionario provincial recordó que en localidades del interior santafesino, donde directamente falta agua, la reserva del líquido en grandes recipientes puede terminar siendo un factor de riesgo si no quedan perfectamente tapados, en la ciudad genera otros efectos posiblemente benéficos.

"Yo creo que este verano, con la Niña, el clima colabora", arriesgó Chumpitaz, ya que en ausencia de lluvias "los reservorios no juntan agua y allí entonces no se cría el mosquito".

Con todo, llamó a no bajar la guardia, ya que en el 2009, el año del primer brote (con 107 confirmaciones por laboratorio), los casos comenzaron a fines de marzo y explotaron "en la segunda quincena de abril".

En años posteriores, de mucha menor incidencia de la enfermedad a nivel local, sí se detectaron casos en enero y febrero. El más grave fue el del 2016, cuando el laboratorio confirmó 1.615 casos.

Con todo, las buenas perspectivas no hacen caer las medidas de prevención y los "operativos integrales" en los barrios continúa porque "nada nos garantiza que no lleguemos a tener casos también este año". Hoy, sin ir más lejos, en el distrito sudoeste se llevarán adelante acciones de descacharrado y concientización para eliminar posibles criaderos del Aedes.

Este año también hay otro alerta epidemiológico: esta vez, por el brote de fiebre amarilla que golpea algunas zonas de Brasil y que ya tuvo su primer caso "importado" en Argentina (ver aparte).


Fiebre amarilla en Buenos Aires

Después de que el sábado pasado se confirmara en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el primer caso de fiebre amarilla "importado" desde Brasil, las autoridades sanitarias sospechan que la situación podría repetirse. Aunque descartaron la posibilidad de que se dé un brote a nivel local, reconocieron como muy posible que turistas llegados desde zonas con la epidemia y no vacunados previamente puedan regresar infectados al país.

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