Paula Di Lascio tiene 33 años y el martes pasado parió a su sexto hijo, un bebé
precioso que se llama Josemir y con el que ya dijo "basta". En la misma sala del Roque Sáenz Peña
donde lo tuvo por cesárea también le practicaron una ligadura de trompas, cirugía que había
decidido hace tiempo y que fue la número 500 en el hospital.
Antes de tomar esta determinación, Paula charló largamente el tema con su
marido, a quien incluso le contó que también estaba disponible la opción de la vasectomía. Pero la
respuesta fue no. "Seguro que los hombres son machistas. Siempre le toca todo a la mujer, digo yo,
¿no?", reflexiona Paula, feliz por lo bien que nació Josemir y porque de ahora en más, con la
"eleté", ya no tendrá más "sorpresas".
Paula había optado por la anticoncepción quirúrgica antes de tener a su hijita
anterior, Marlene, nacida sietemesina hace un año y medio tras un embarazo complicado.
"Pero no pudo ser porque tuve un problema serio de salud, lo que me produjo
hemorragias. Por eso, aunque yo tenía pedida y hasta firmada la eleté, no me la pudieron
hacer".
Así fue como "sin planes", y con la beba de menos de un año, Paula volvió a
embarazarse. Tal "sorpresa" fue que se dio cuenta cuando ya estaba de cuatro meses. "Ahí dije
basta", recuerda, y desde entonces avanzó con la decisión de que la operaran tras el parto, algo
largamente charlado con Jorge Franco, su marido, y la médica Melina Pelosi.
En esa charlas, su doctora le aconsejó que también le transmitiera a su esposo
la opción de una vasectomía. "Le dije, sí, pero no: me tocó a mí", recuerda. Y se ríe. "No lo
quieren ellos, pasa por la mujer, nada más. Seguro que es machismo, de todos los hombres, porque
siempre le toca todo a la mujer, digo yo, ¿no?", pregunta, como para confirmar lo que los números
de las cirugías cantan solos. Y se vuelve a reír.
Como sea, ni Paula ni Jorge se achican ante el número de chicos que ya tienen
para criar ("él siempre dijo que quería seis") ni por el dinero necesario para hacerlo ("no sobra,
pero a ninguno le falta nada").
Lo que talló en la decisión fue, en su caso, haber llegado a la cantidad de
hijos que deseaban y temor por la salud de Paula. "Yo corrí riesgos, y teniendo otros chicos uno ya
tiene miedo...", dice la chica.
Conclusión: el martes se internó para pasar por la cesárea y la ligadura,
cirugía que atravesó "charlando con la médica". Apenas 48 horas después, "y sin el menor dolor",
Paula volvió a su casa con Josemir ("esta preciosura", lo llama) a reencontrarse con su esposo y el
resto de los chicos: Jorge (17), Nahuel (13), Nicole (9), Yamir (7) y Marlene.
"Y ahora, a criar y disfrutarlos", dice. Feliz, resplandeciente, segura de que
hizo lo que quería hacer: ser varias veces mamá y decidir cuándo no quería ya volver a serlo.