El asesinato de Mauro Villamil, el hombre de 36 años que hacía las compras en una verdulería de Corrientes y Gutiérrez, y la seguidilla de homicidios que se dieron esta semana, motivó una nueva convocatoria en el Monumento Nacional a la Bandera por parte de la comunidad Rosario Sangra. Cientos de personas se congregaron en la explanada para pedir por seguridad, en una semana en la que el jueves hubo cinco crímenes en doce horas.
La convocatoria tuvo dos horarios: a las 17 y a las 18. Sin embargo, las personas que concurrieron a la explanada del Monumento comenzaron a acercarse desde antes del primer horario estipulado por los organizadores. Ni el frío ni la llovizna tenue que no dejó de caer frenó la llegada de manifestantes al lugar de encuentro.
Sobre las 17.15 y motivados por uno de los primeros bocinazos de los automovilistas que transitaban por avenida Belgrano, los manifestantes comenzaron a aplaudir para pedir seguridad en la ciudad. El comienzo de los reclamos hizo que algunos pequeños grupos de personas que estaban en el Parque Nacional a la Bandera se cruzaran a ver qué pasaba o a participar del encuentro.
Se vieron ciudadanos de todas las edades: desde grupos de amigos o parejas jóvenes hasta matrimonios. De hecho, unos segundos antes de que arranquen los aplausos, llegaron dos parejas mayores a la explanada; unos comentaron que era la primera vez que iban, mientras que los otros afirmaron, mientras exhibían un cartel hecho a mano con la leyenda “Rosario quiere paz”, que ya habían asistido otras veces a estas marchas.
En plena manifestación, un hombre empezó a insultar la figura del intendente Pablo Javkin, quien minutos antes había participado de la misa por los 250 años de la llegada de la imagen de la Virgen del Rosario. Pero inmediatamente el referente de la Asociación de Vecinos, Familiares y Víctimas de la Inseguridad, Ezequiel Lowden, solicitó calma y llamó a realizar estos reclamos en un clima de unidad.
“Tenemos que estar unidos para seguir reclamando por seguridad. No hay que dividirnos”, aseveró Lowden, quien fue asaltado y baleado en 2017 en la zona de Alem y Cochabamba.
Portando carteles pidiendo justicia, otro de los organizadores, que contuvieron en todo momento a familiares y amigos de Villamil, solicitó que quienes participen de las marchas en un futuro sumen a una persona “para que seamos cada vez más pidiendo por una Rosario más segura”.
Agredieron a una colectivera
Una chofer de 45 años que se dirigía ayer a prestar servicio al galpón de la empresa Movi (Provincias Unidas al 2900) fue brutalmente golpeada por un delincuente que pretendió robarle. El hecho ocurrió cerca de las 6 cuando Anahí, conductora de la línea 129, estacionó su auto a pocos metros del ingreso. En ese trayecto, un delincuente intentó robarle y comenzó a golpearla. La mujer alcanzó a gritar, sus compañeros salieron en su auxilio, lograron reducir al ladrón y llamaron al 911.