La ciudad

Bares y restaurantes:los dueños cuestionan la gran cantidad de reglamentaciones

"Hay una inflación de ordenanzas", reclamaron desde la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Rosario.

Martes 23 de Enero de 2018

Frente a los cuestionamientos realizados sobre los bares y restaurantes de la ciudad que incumplen una decena de normas ligadas a la protección de los consumidores, desde el punto de vista de la salud, la atención y el cuidado del bolsillo, desde la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Rosario (Aehgar) indicaron que existe un exceso de reglamentaciones en el rubro que no ayudan a promover la actividad. "Hay una inflación de ordenanzas", remarcó Carlos Mellano, vicepresidente de la entidad, quien advirtió que "hay que buscar mecanismos legislativos que sean buenos tanto para el emprendedor privado como para el Estado".

Las críticas sobre los servicios de este tipo de locales se centraron entre otros aspectos sobre el incumplimiento del otorgamiento de la jarra de agua potable en forma gratuita para los clientes, la publicación de la carta en el ingreso y de los valores que se cobran por cubierto en forma visible en la primera página de la carta, el ofrecimiento de sal con bajo contenido en sodio, la posibilidad de retirar la comida que se pagó y no se consumió, y menús para celíacos.

Teniendo en cuenta este escenario, Mellano se encargó de destacar que la legislación local aporta una gran cantidad de obligaciones que muchas veces se utilizan políticamente. "Cuando los políticos hacen campañas, y vienen los concejales para hablar de la realidad de nuestra actividad, nosotros siempre planteamos que no hay que inflar las cantidades de ordenanzas que existen", resaltó el empresario.

En ese sentido, subrayó que "las ordenanzas no se deben transformar en reclamos políticos, no tienen que convertirse en un elemento que usa la oposición contra el oficialismo de turno". Y agregó: "Para que la actividad funcione y crezca tiene que haber ordenanzas claras, para que cualquier persona que se quiera meter, tenga en claro cuáles son las obligaciones que debe afrontar y su marco de reglamentaciones".

Más de 1.700 locales

Para comprender el amplio escenario que abarca esta destacada actividad en la ciudad, Mellano recordó que "antes que nada hay que entender y remarcar que en Rosario hay 1.700 locales gastronómicos. Y reducir la experiencia de un relevamiento solamente en los corredores de avenida Pellegrini y la zona de Pichincha, realmente no me parece algo que pueda ser demostrativo".

Profundizando sobre los controles que tienen los bares y restaurantes rosarinos, explicó que "el Estado nos controla a través de una planilla con aspectos que venimos consensuando desde hace mucho tiempo con la Municipalidad de Rosario".

"Además tenemos que cumplir muchas otras ordenanzas relacionadas a la seguridad, la higiene, y cuestiones de relevamiento que nos hacen de manera permanente", contó Mellano, quien destacó que el mensaje de la Asociación Hotelero Gastronómica "siempre fue el de cumplir con todas las ordenanzas, las normas y las leyes vigentes".

Sobre el valor urbano y cultural de los locales gastronómicos, apuntó que "ocupan un lugar de relevancia y de mucha importancia en una ciudad que se propone turística como Rosario. Hay mucha gente se ve atraída a la ciudad por nuestros emprendimientos privados, que sin dudas le han dado un valor agregado a la ciudad".

Intromisiones

El referente del sector también advirtió que "plantear en forma general que no se cumplen con normas no es algo demostrativo", y confió que "a muchas de esas normas las hemos discutido antes de que salgan del Concejo Municipal, a otras las hemos mejorado, siempre hemos tratado de participar del debate en la ciudad, sobre todo en relación a nuestra actividad".

En la misma dirección, Mellano confesó que "a veces el Estado se mete mucho en la actividad privada, y eso es algo que me parece preocupante".

Sobre algunos cuestionamientos puntuales, como la falta de atriles con los precios en la vereda antes del ingreso, señaló que "muchas veces no se ponen porque impiden la circulación de los no videntes".

Y amplió: "La verdad es que hay ordenanzas que mejoran la actividad, y otras que no. Incluso hay algunas que plantean muchas contradicciones en su implementación, como la del atril".

El empresario indicó que "tanto para la comida que sobra y que dicen que no se da a los clientes, como la jarra de agua gratuita, hay muchos lugares que lo aclaran en la carta, porque existe una obligatoriedad. En líneas generales, creo que si los consumidores solicitan estas cosas, se las entregan".

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