Gentileza Reconquista Hoy
La protesta tuvo su clímax en la casa matriz de la cerealera.
Una multitud se concentró ayer para "abrazar" el edificio en el que funciona la casa matriz de Vicentín, en avenida San Martín y calle 14, frente a la plaza central de Avellaneda. Los manifestantes hicieron oír sus reclamos por la decisión del gobierno nacional de intervenir la compañía, gestionar la expropiación a través del Congreso para asegurar su continuidad y, según indicó el presidente Alberto Fernández, "garantizar los puestos de trabajo".
Centenares de vecinos, portando banderas, pancartas y entonando cánticos alusivos, elevaron la consigna "no a la expropiación". Otros apoyaron la medida desde sus vehículos, y a los bocinazos, mientras circulaban por la ciudad de 23 mil habitantes y distante 500 kilómetros al norte de Rosario. Al tiempo que el sol se ocultaba, los manifestantes elevaron la temperatura del reclamo, que ya habían iniciado temprano a través de las redes sociales. En la plataforma digital Change.org habilitaron un petitorio que reza: "Este artilugio les permite manejar al campo. Es una actuación chavista".
La intención generalizada fue repudiar la decisión gubernamental sobre la administración de una de las empresas con mayor presencia en la exportación agroindustrial y en otras actividades productivas.
En tanto, el edificio de la administración central de la compañía de más de 90 años fue desalojado por los empresarios y cerrado con llave para impedir el ingreso de los interventores y funcionarios nacionales, que llegaron sobre el mediodía al aeropuerto de la Fuerza Aérea en Reconquista, ciudad aledaña.
El subinterventor de Vicentín, Luciano Zarich, se presentó ente el Juzgado Civil y Comercial Nº 2 de Reconquista, donde notificaron formalmente la nueva etapa y entregaron una copia certificada por la Escribanía General de la Nación al juez que decidió la apertura del concurso preventivo: Fabián Lorenzini.
La delegación, que llegó en dos aviones y se movilizó en ocho autos y camionetas de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y fue acompañada por la Policía Federal, se desplazó hasta el límite entre Reconquista y Avellaneda. Pero no lograron tomar posesión de sus cargos: los representantes legales de la compañía ordenaron al personal desalojar las oficinas y cerraron todas las dependencias. Al llegar a la sede, tuvieron cruces verbales con empleados y herederos y, tras unas horas de espera, volvieron a Reconquista para reunirse con en el intendente, Amadeo Vallejos.
"Nos tomó por sorpresa y la región está conmocionada por lo que significa Vicentín para todos", sentenció el intendente de Avellaneda, Dionisio Scarpín, quien convocó a la movilización desde sus redes sociales. En el acto dejó su mensaje el sacerdote Tomás Spanghero y luego hablaron Scarpín y el senador por General Obligado, Orfilio Marcón. Como cierre, entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino.


