Por Silvina Dezorzi
También apoyaron la movida representantes de organizaciones como la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, la Multisectorial de Mujeres, el Colegio de Trabajadores Sociales y la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir.
"Pensamos en convocar a legisladores de toda la provincia para que se sumaran a una manifestación a favor del aborto", contó una de las impulsoras de la invitación, la concejala de Unidad Ciudadana, Marina Magnani.
A la propuesta respondieron con su presencia, entre otros, los diputados nacionales Agustín Rossi y Marcos Cleri; el senador provincial por Rosario, Miguel Angel Cappiello; varios diputados provinciales como Silvia Augsburger, Verónicas Benas, Mercedes Meier, Clara García, Inés Bertero, Rubén Galassi y Carlos Del Frade, así como una gran cantidad de concejales de todos las bancadas.
Entre los ediles se contaron, además de Magnani, Celeste Lepratti, Norma López, María Fernanda Gigliani, Enrique Estévez, Eduardo Toniolli, Caren Tepp, Juan Monteverde y Pedro Salinas, entre otros.
De los senadores nacionales por Santa Fe ninguno dio el presente, aunque se leyó la adhesión de María de los Angeles Sacnun. La legisladora es la única de los tres que ya adelantó su voto a favor, mientras que hasta ahora Carlos Reutemann sólo dio a entender que podría pronunciarse en contra y Omar Perotti mantiene la incógnita.
Las diputadas nacionales Alejandra Rodenas y María Josefina González, así como los concejales Verónica Irizar y Roberto Sukerman, hicieron llegar también sus adhesiones por no haber podido hacerse presentes.
Declaración
Como anfitriona e impulsora de la convocatoria, Magnani fue la encargada de leer la declaración. "Legisladoras y legisladores de distintos bloques, junto a organizaciones de mujeres, sindicatos e instituciones, nos manifestamos en relación al tratamiento del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo en la Honorable Cámara de Senadores de la Nación", comenzó la edila.
El documento se declaró "en defensa" de la propuesta que ya tiene media sanción de Diputados y exigió "que se apruebe sin modificaciones" el próximo 8 de agosto.
Entre los fundamentos del posicionamiento colectivo mencionaron la necesidad de legalizar la práctica para que "ninguna mujer muera por un aborto clandestino", ni las personas "con capacidad de gestar se encuentren ante un embarazo forzado", ya que si "quieren abortar lo harán de todas formas".
Por eso reivindicaron el "deber del Estado de garantizar, a través del sistema de salud, que se acceda a procedimientos seguros que no pongan en riesgo" la vida.
También dejaron en claro que "la maternidad forzada implica someter a vivir en una situación de castigo y riesgo que afecta seriamente la ciudadanía de la mujeres" y llamaron a "fortalecer las políticas públicas de salud y educación sexual integral para que tanto varones como mujeres tengan el ejercicio de una sexualidad sin coerción ni violencia, y a decir cuándo y cuántos hijos e hijas tener".
Tras la firma y los aplausos de rigor, los legisladores marcharon hasta la esquina del Palacio Vasallo, donde dejaron diferencias partidarias a un costado y posaron para la foto enarbolando pañuelos verdes. Fue su propio pañuelazo.