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Una grabación desnudó el maltrato a alumnos de un jardín de infantes

Perplejidad por el padecimiento de niños menores de tres años de edad en San Isidro. Un padre colocó un iPod en la mochila de su hija y registró los gritos, amenazas y modales humillantes de las maestras.

Miércoles 06 de Febrero de 2013

Padres de chicos que asistían a un jardín de infantes en la localidad bonaerense de San Isidro denunciaron que sus hijos fueron víctimas de maltrato por parte de maestras, a partir de una grabación de audio lograda por el papá de una de las nenas. La amplia y reiterada difusión del material que los canales de televisión y las radios hicieron ayer, donde se escuchan gritos, amenazas y maltratos a chicos menores de tres años de edad, causó perplejidad y escozor en buena parte de la opinión pública.

La trascendencia que ganó el caso con las horas hizo que autoridades del gobierno de la provincia de Buenos Aires salieron a decir que el lugar carecía de habilitación para funcionar como instituto educativo, razón por la cual —dijeron— no había resultado nunca inspeccionado. De igual manera, ayer notificaron la inhabilitación para obligar al cierre desde el mismo día.

Se trata del jardín de infantes Tribilín, ubicado en calle O'Higgins al 500, en la zona norte del Gran Buenos Aires adonde concurrían unos 40 alumnos de entre tres meses y tres años. Hasta la nieta del cantante de tangos y actor Raúl Lavié iba allí.

La fiscalía de San Isidro ordenó pericias psicológicas a los niños luego de que varios padres afirmaran que veían a sus criaturas con cambios de conducta. La medida fue dispuesta por fiscal Franco Servidio, del área correccional de la fiscalía de ese partido.

Toda la historia comenzó cuando un papá resolvió esconder un iPod en la mochila de su hija. Así logró cuatro horas y media de grabación en las que se oyen gritos de una de las maestras, llantos de los niños y hasta ciertos golpes. "Cállate Catalina, cállate, guay que vayas a decir cualquier huevada a tu casa", "¡No me hagas enojar porque vas a terminar mal. ¡Abrí la boca (para comer)!", "Mejor que no vayas a vomitar, eh", "Pendejo de mierda, pelotudeces no, eh", son algunos de los gritos que se dejan escuchar en la grabación.

Una vez obtenido el registro, el papa se apostó unos días frente al establecimiento y a cada padre que se acercaba a dejar a sus hijos les entregaba una copia impresa con las 54 frases más violentas de la grabación y un link donde estaba subido el material en internet, para que pudieran escucharlo.

Algunos, espantados, decidieron retirar de inmediato a sus hijos de allí.

Ayer unos 16 padres contaron en reportajes televisivos que ciertos "síntomas" que presentaban sus hijos les habían llamado la atención y que ahora les encontraban explicación; como por ejemplo que los chicos vomitaban ciertos días antes de ir a clase, que manifestaban dolores de panza constantes, que habían comenzado a inclinarse por juegos agresivos en la casa, o que sufrían demasiadas pesadillas seguidas.

En tanto, Raúl Lavié también ganó las cámaras frente a las cuales expresó su preocupación por el tema ya que su nieta asistía al lugar.

El artista aseguró que vio modificaciones en la conducta de su nieta y manifestó su temor al señalar: "Las lesiones físicas se curan, las psicológicas no".

"Yo noté en mi nietita el miedo a ser bañada, a que le pusieran agua en la carita. Ella, que es muy juguetona, comenzó a pegarles a la mamá, al papá, a mí también. Pensé que era raro y ahora vemos que las razones por las que ella actuaba de esa manera están palpables", indicó.

Cese inmediato. El jardín fue finalmente notificado por el gobierno de Daniel Scioli de que no estaba habilitado para funcionar y que por lo tanto debía cesar sus actividades.

Una inspectora de la dirección provincial de educación en gestión privada dejó una comunicación por debajo de la puerta del establecimiento. El jardín permanecía cerrado desde el viernes de la semana pasada cuando fue denunciado ante la justicia.

Al respecto, el asesor legal de la institución, Hernán Sirera, señaló que "lo único que hay es una grabación, y la justicia va a dictaminar si es cierta o no".

"No sabemos si hubo golpes o maltrato. Se han sobredimensionado los dichos de todas las personas que salieron en los medios", indicó en declaraciones a la prensa.

De todas maneras, Sirera anticipó que "las responsables fueron separadas", evitó dar a conocer sus nombres y dijo que "el jardín no es denunciado, sino las maestras en particular".

La cuota era de 1.900 pesos

El costo de la jornada completa para anotar a un chico en el jardín de infantes Tribilín era de 1.900 pesos mensuales. La matrícula, de 1.200, mientras que se exigían adicionales de 300 pesos por comida y materiales. Pese a una "inhabilitación que data desde 1996", según se encargaron de precisar autoridades educativas de la provincia de Buenos Aires, el lugar funcionó normalmente todos estos años.

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