Un joven de 25 años mató ayer a siete personas e hirió a otras diez tras
atropellarlas con un camión y atacarlas con un arma blanca en pleno día en la zona comercial de
productos electrónicos de Akihabara, en Tokio. La policía detuvo al atacante en las inmediaciones
del lugar de los hechos, muy concurrida por extranjeros.
Un total de 17 peatones y comerciantes fueron atacados, incluido un policía de
tránsito. Según los medios, se trata del peor caso de este tipo de violencia de la última
década.
Las agencias de prensa Jiji y Kyodo indicaron que los hombres fallecidos tenían
19, 20, 29, 33, 47 y 74 años. En tanto, la mujer tenía 21.
El hecho comenzó cuando el joven entró con un camión alquilado de dos toneladas
a una calle peatonal, atropellando e hiriendo a tres personas.
"Cansado del mundo". Al bajarse del vehículo atacó a las víctimas
arbitrariamente con un cuchillo, al grito de "He venido a Akihabara a matar gente, no me importa a
quién. Estoy cansado del mundo", según la policía.
"El joven se abalanzó sobre un hombre al que había atropellado con el vehículo y
lo apuñaló varias veces con un cuchillo", relató un testigo. "Fue como un ataque terrorista porque
las cosas pasaron muy rápido", explicó otro.
Un policía intentó reducir al atacante con golpes de cachiporra, pero no lo
logró en un primer momento. Recién al desenfundar el agente su pistola reglamentaria y realizar un
disparo de advertencia, el joven proveniente de la provincia central de Shizuoka sol- tó su
cuchillo de supervivencia de 13 centímetros de hoja, posibilitando su detención.
Entre el sonido de las sirenas de las ambulancias se agolparon centenares de
curiosos en torno a la escena del múltiple crimen. Un empresario británico residente en Japón
relató que había visto a numerosas personas yaciendo sobre la calle, algunas conscientes y otras
no. "Por todas partes había cuerpos, de los que manaba sangre, era un espanto", dijo.
La televisión japonesa transmitió imágenes dramáticas de maniobras de
resucitación de los equipos de rescate. Peatones en el lugar de los hechos transmitían a las
emisoras imágenes tomadas con sus teléfonos celulares que mostraban a varios policías inmovilizando
con sus propios cuerpos al atacante, echado sobre el suelo contra la pared de una vivienda.
Finalmente se llevaron al joven, que portaba una saco color crema y anteojos oscuros.
Contracultura. El barrio Akihabara se ha vuelto en los últimos años el paraíso
de la contracultura japonesa. Además de tiendas que proponen novedades en electrónica, juegos de
video y mangas, Akihabara alberga también un museo de cómics y cintas de animación. También hay
bares atendidos con mozas vestidas como sirvientas o heroínas de conocidos juegos de video.
(DPA)