Un Airbus 380, el avión de pasajeros más moderno y más grande del mundo, aterrizó de emergencia ayer en Singapur con 459 personas a bordo luego que uno de sus cuatro motores se incendió en vuelo arrojando partes del carenado y piezas sobre Indonesia. La aerolínea australiana Qantas, propietaria de la aeronave, señaló que ésta tocó pista sin mayores complicaciones y sin lesionados. Poco después del aterrizaje, la compañía suspendió todos los vuelos de sus seis A380 que funcionan desde el 2008.
Se trató del incidente más serio que experimenta un A380 en pleno vuelo, desde se debut, en octubre del 2007, con un vuelo de Singapore Airlines a Sidney. Fue la misma ruta que el vuelo QF34 de Qantas estaba recorriendo cuando presentó problemas ayer.
La compañía dijo que no hubo una explosión, pero luego que el avión llegó a Singapur se observó que el motor más cerca del fuselaje en el ala izquierda tenía quemaduras y le faltaba una parte en la que estaría el logo de un canguro rojo de la aerolínea. La parte alta del ala izquierda también parecía haber sufrido algo de daños.
Una pasajera, Rosemary Hegardy, una residente de Sidney de 60 años, dijo a The Associated Press que escuchó dos estallidos y vio llamas.
“Había llamas, llamas amarillas que salían, y escombros que se desprendían... Podías ver que salían cosas negras disparadas entre el humo, pequeños pedazos de escombros”, dijo.
Testigos en la isla de Batam, en el oeste de Indonesia, cerca de Singapur, reportaron haber escuchado una gran explosión y haber visto pedazos de piezas y fuselaje, incluyendo láminas que caían sobre casas y un centro comercial cercano.
La falla ocurrió 15 minutos después de despegar de Singapur a las 9.56 (hora local). El avión aterrizó luego de una hora y 50 minutos para desprenderse de combustible.
“Esto fue una falla de motor importante”, dijo el presidente ejecutivo de Qantas, Alan Joyce.
Los A380 de Qantas usan motores Trent 900 de Rolls-Royce. La compañía Rolls-Royce, cuyas acciones cayeron más de un 5 por ciento, dijo que trabajaba con las autoridades para investigar el incidente.
Uno de los pasajeros, Tyler Wooster, dijo a la red australiana de televisión Nine “simplemente escuché este gran estallido, como una pistola disparando. Parte de la cobertura se despegó y podías ver la espuma por debajo, partes de alambres rotos desprendiéndose”, agregó.
El vuelo había partido desde Londres.
Qantas nunca ha sufrido un accidente fatal. Una explosión durante un vuelo realizó un agujero del tamaño de un vehículo en el costado de un Qantas 747-400 en el 2008, que investigadores de seguridad aérea australianos atribuyeron al estallido de un tubo de oxígeno. Este año, uno de los aviones operados por Qantas reventó dos neumáticos cuando aterrizaba en Sídney. l (AP, Reuters y DPA)




























