El gobierno tucumano decidió evacuar hoy a 120 personas ante posibles desbordes del río Salí, cuyo caudal se incrementó debido a las fuertes lluvias que se registraron en Salta y en esa provincia. La medida fue adoptada porque fueron abiertas las compuertas del dique El Cadillal, ubicado a unos 35 kilómetros al norte de la capital tucumana, cuya capacidad se vio casi saturada por la cantidad de agua que recibió durante los últimos días, debido a las persistentes lluvias.
El secretario de Gobierno de la municipalidad de la capital, Walter Berarducci, precisó que fueron trasladadas las mujeres y los niños, mientras que "los hombres, en general, prefirieron quedarse cerca de sus viviendas, cuidando sus pertenencias".
En el caso de las localidades salteñas afectadas, 50 familias tuvieron que ser evacuadas que habitan en Santa María, localidad ubicada a escasos kilómetros con la frontera boliviana y 20 grupos familiares oriundos de Santa Victoria.
Desde mediados de la semana pasada, llueve todos los días, aunque con intermitencia, como sucedió en la madrugada de hoy, cuando un fuerte aguacero cayó entre las 7 y las 8, aunque luego dejó de llover. Juan Minetti, experto en climatología, pronosticó que el mal tiempo continuará hasta mañana.
Las lluvias que se registran en la zona y en el sur de Bolivia desde la semana pasada provocaron el desborde del río Pilcomayo y pese a que en las últimas experimentó un descenso resultaron afectadas tres mil familias.
Llega el vicepresidente































