Unos 200 alumnos de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) continuaban pasado el mediodía con la toma del Ministerio de Educación y el titular de la cartera, Alberto Sileoni, anunció que presentará una denuncia penal contra los responsables.
En tanto, once estudiantes seguían detenidos en la comisaría 17 de Capital Federal, acusados de ofrecer “resistencia a la autoridad” durante el inicio de la ocupación de esta mañana, cuando diez alumnos y tres policías resultaron con “cortes y traumatismos leves” producto de un enfrentamiento. Sin embargo, el juez federal Julián Ercolini ordenó la libertad de once de los estudiantes presos.
Los manifestantes insistían este mediodía con su pedido de “respuesta concreta” al reclamo de un “edifico único” para la facultad, que continuaba a su vez tomada desde el 31 de agosto último, cuando dos estructuras de vidrio se desmoronaron en la sede de Recoleta de la casa de estudios, sin provocar víctimas.
El titular de la cartera educativa permanecía en su despacho del Palacio Sarmiento por orden expresa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, según lo reveló en declaraciones radiales.
Poco antes de las 8 de esta mañana, unos 300 alumnos de Sociales arribaron al ministerio, ubicado en la calle Pizzurno 935, del barrio porteño de Recoleta, reportaron a DyN fuentes del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales (CECSO), mientras que voceros del ministerio calcularon que eran unos 150.
Los manifestantes se trasladaron poco antes de las 8.30 al acceso de la cartera situado en Paraguay 1661.
“Sin decir nada, (los estudiantes) empezaron a romper un portón de madera gigante. Rebasaron a la guardia de ocho policías y vallas. Les pegaron (a los agentes) y arrojaron gases irritantes, palos y piedras”, manifestó a radio Mitre Sileoni.
En tanto, el CECSO brindó una versión diferente, según la cual “efectivos de la Guardia de Infantería de la Policía Federal, no sólo los agentes del ministerio, reprimieron con palazos y gases lacrimógenos” a los alumnos.
Agregó que los estudiantes pretendían ingresar en el inmueble para “mantener una reunión que había prometido” la cartera “el miércoles último”.
“No los atacó nadie. Mienten. Acá, hay una cosa de violencia inusitada”, replicó el funcionario y añadió: “Han roto todo lo que han podido”.
Anticipó luego que presentará una denuncia penal contra los estudiantes por “ocupación de edificio público”, “agresiones a la fuerza de seguridad” y “privación ilegítima de la libertad”.
Sileoni calculó que pasadas las 13.45 protagonizaban la toma del ministerio “120 ó 130 estudiantes”, mientras que el CECSO estimó la cantidad de los manifestantes en “unos 300”.
Por último, Sileoni dijo descreer que la toma haya sido motivada por el reclamo de un “edificio único” porque la segunda etapa de las obras de remozamiento del inmueble elegido con ese fin finalizará en diciembre próximo y, “en enero”, los estudiantes “ya podrán asistir a clase” en ese lugar, del barrio porteño de Constitución.
El funcionario argumentó que las agrupaciones estudiantes que impulsaron la ocupación desde el CECSO “han perdido todas las asambleas” promovidas para evaluar la posibilidad de sumar medidas a la toma en las tres sedes de Sociales, por lo que afrontan una situación de “desesperación y aislamiento”.
Desde el CECSO, rechazaron esa acusación y sostuvieron que “el Ministerio de Educación no detalló aún de dónde sacará los 60 millones de pesos que restan invertir para finalizar el edifico único”. (DyN)