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Se desató fuerte escalada de precios en zonas chilenas afectadas por los sismos

El gobierno de Michelle Bachelet amenazó con meter presos a los comerciantes que especulan. Faltan alimentos básicos.

Viernes 04 de Abril de 2014

El pánico y el alza indiscriminada de precios estallaron en el norte chileno después de que un segundo terremoto azotara la zona en la madrugada de ayer, obligando incluso a evacuar de su hotel a la presidenta Michelle Bachelet, de gira por Arica.

"Se hará cumplir la ley", recalcó ante el caos y la falta de suministros esenciales el portavoz del gobierno, el ministro Alvaro Elizalde, anunciando incluso la detención de los especuladores.

La crisis, ocurrida en la frontera con el Perú, hizo de hecho que se multiplicaran los precios de los productos básicos, como el pan, que se vende a seis dólares el kilo (1 dólar, 556 pesos chilenos, según cotización de ayer).

"Nos parece intolerable", reclamó también el fiscal regional de la desértica región de Tarapacá, Manuel Guerra, quien ordenó a la policía detener a todo el que especule, confiscando sus mercaderías.

Miles de personas sufrían aún problemas de acceso al agua potable y la electricidad en las urbes de Arica e Iquique, además de en pueblos aledaños, donde se denunció que un bidón de agua era transado a 200 dólares.

Las autoridades, que pidieron a las fuerzas armadas controlar la seguridad y evitar saqueos, intentaban además mantener la calma en la zona, que en la madrugada de ayer sufrió un nuevo terremoto de magnitud 7,6 en la escala de Richter después del que se registró el martes, de magnitud 8,2.

La propia presidenta Bachelet, que durante el segundo terremoto debió abandonar su hotel ante la alerta de tsunami, permanece en Arica coordinando los comités de emergencia.

Los ministerios de Salud y Obras Públicas, por su parte, trabajan para restablecer plenamente los servicios sanitarios y la conectividad terrestre en Arica e Iquique, las urbes más golpeadas.

En medio del caos, seis bebés nacieron en el hospital de campaña de la ciudad de Iquique, en cuyos alrededores están los epicentros de los casi 300 terremotos y temblores ocurridos desde el martes.

El ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, por su parte, garantizó la pronta habilitación de los caminos y aseguró que fue restablecida la conectividad terrestre con la golpeada urbe de Iquique.

Bachelet, luego de que el gobierno anunciara un apoyo "sin restricciones" financieras, anunció un plan de ayuda para reconstruir la infraestructura dañada, que incluye a 2.500 viviendas.

"Los grupos de trabajo se harán aquí, no en Santiago, porque no será de Santiago desde donde diremos a los ariqueños qué tendrán qué hacer", dijo la mandataria.

La mandataria, quien asumió el poder el 11 de marzo, agregó que su gobierno trabaja aún en "identificar la emergencia y los procesos futuros de desarrollo". "Estamos en una etapa de provisión de servicios, para que las víctimas tengan abrigo y comida", añadió.

La situación, que pareció normalizarse tras el primer terremoto del martes, no avizora una salida pronta ante el pronóstico de nuevos sismos.

"Hay unas diez réplicas cada hora", alertó sin embargo el director del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile, Sergio Barrientos.

El organismo además no descartó que movimientos telúricos de gran magnitud, como el primer terremoto, puedan ocurrir en la zona sur del Perú.

La situación obligó a evacuar a casi un millón de personas dos veces en menos de 48 horas desde las zonas costeras ante las alertas de tsunami.

Pese a los temores iniciales, los grandes yacimientos mineros y los telescopios gigantes del Observatorio Europeo Austral continuaron operando sin novedades.

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