Un joven estadounidense de 25 años del estado de Utah que sufrió un accidente en
monopatín y se partió la cabeza en diez fue sometido a una compleja cirugía en la que le extrajeron
las dos partes del cráneo, las congelaron y luego se las reimplantaron y evoluciona favorablemente,
según informaron los médicos que participaron de la operación y las páginas web Fox News, Terra
Noticias y Momento 24.
"Cuando ingresó al hospital hace dos meses, Kyle Johnson tenía muy pocas
posibilidades de salir con vida. Estaba en coma profundo tras un fuerte golpe mientras patinaba con
su monopatín. Se había partido el cráneo por varios sitios y tenía una hemorragia en el cerebro.
Los médicos les dijeron a sus familiares que tenía un 95 por ciento de posibilidades de morir",
informaron los medios locales.
"El aspecto que tenía su cabeza después del accidente pronosticaba lo peor y la
hinchazón del cerebro se volvió incontrolable", según declaró el médico Blake Welling, el cirujano
que lo atendió en el hospital McKay-Dee, de Utah.
Cuando la hemorragia se hizo incontrolable, los médicos del hospital de Utah
decidieron someterlo a una operación en la que le retiraron los dos lados del cráneo.
Uno de ellos la explicó de esta manera: "Se trata de una craneotomía bilateral
descompresiva, algo que los médicos sólo hacemos como última opción. Decidimos quitarle cada parte
de la cabeza, cosa que sólo hacemos como último recurso desesperado".
Ha habido otros casos de craneotomía bilateral descompresiva, pero normalmente
se actúa sobre una única parte del cráneo.
Una vez extraído el cráneo fracturado, los médicos lo guardaron en el congelador
durante 15 días, le indujeron un coma al paciente y fueron monitoreando la hinchazón del cerebro
hasta que el edema disminuyó y se cortó la hemorragia. Así pudieron volver a colocarle el cráneo. A
Johnson le llevó una semana más despertarse tras la cirugía.
Un rompecabezas. "Decidimos quitarle cada parte de la cabeza, cosa que sólo
hacemos como último recurso desesperado". Ha habido otros casos de craneotomía bilateral
descompresiva, pero normalmente se actúa sobre una única parte del cráneo.
Kyle Jhonson había salido a andar en monopatín a una colina cercana a su barrio,
situado a 20 minutos en auto de la ciudad de Salt Lake City, en el estado de Utah.
Un amigo lo seguía en coche pero en un punto del trayecto Johnson se cayó.
"Estaba cubierto de sangre, realmente había un charco de sangre" declaró una vez recuperado. Y
recordó: "He recorrido esta colina otras veces y he llegado a ir a unos 50 kilómetros por
hora".
Ahora Kyle Jhonson necesita terapia para recuperar la memoria y poder hacer
varias cosas a la vez. "No sé si volveré a montar en monopatín alguna vez", declaró. Y concluyó:
"Si no llevas casco protector, sin duda te aconsejaré que te lo pongas".