El Papa Francisco fue confrontado con la tentación de una manera inusual. La presidenta brasileña Dilma Rousseff le regaló ayer una camiseta de la selección nacional de fútbol de su país firmada por Pelé y un balón firmado por Ronaldo durante una audiencia concedida en el Vaticano.
El Pontífice bromeó que con tales regalos podría verse alentado a apoyar a Brasil sobre su natal Argentina en la próxima Copa del Mundo.
Rousseff pidió al menos neutralidad, dijo el Vaticano.
El Papa Francisco, aficionado de mucho tiempo del club San Lorenzo de Buenos Aires, ha acumulado una enorme colección de camisetas desde que fue elegido líder de la Iglesia Católica. Pelé firmó la adición más reciente, con el número 10: "Al Papa Francisco con respeto y admiración", mientras que Ronaldo firmó el balón escribiendo "Al Papa Francisco, un abrazo enorme de su amigo Ronaldo".
Rousseff está en Roma para ver al arzobispo de Río de Janeiro, Orani Tempesta, convertirse formalmente en cardenal. Eso sucederá hoy. Y ayer, en tono de broma, dijo que le pidió al Papa Francisco que "la mano de Dios" no empuje la pelota a favor de nadie durante el Mundial de Brasil 2014.
"Siempre que brasileños y argentinos se encuentran hablan sobre quién gana la Copa del Mundo. Lo único que le pedí es que la neutralidad fuera mantenida por parte del Santo Padre para que 'la mano de Dios' no empuje la pelota para nadie", dijo la presidenta en el Vaticano.
Rousseff aludió de esta forma al recordado episodio ocurrido en un partido de cuartos de final del Mundial de México 1986, cuando el astro Diego Armando Maradona hizo un gol con ayuda de la mano, que le garantizó a nuestro la victoria por 2-1 ante Inglaterra.
El gol fue bautizado por el propio Maradona al declarar que el tanto lo había marcado "un poco con la cabeza y un poco con la mano de Dios".
La presidenta confirmó que invitó a Francisco a asistir al Mundial que comienza en junio próximo, pero admitió que no va a ser fácil que eso ocurra.
Dijo además que le pidió que envíe un mensaje de paz y contra el racismo durante el certamen.
Por su parte, Francisco le obsequió un rosario con la imagen de un ángel y una medalla con su imagen.
Rousseff viajó a Roma para participar de la ceremonia de investidura de 19 cardenales que se realizará hoy en el Vaticano. Entre los nuevos cardenales elegidos por Francisco está el arzobispo de Río de Janeiro Orani Tempesta.
Fue la segunda vez que el Papa recibió a Rousseff en el Vaticano para una audiencia privada. Se trató de una reunión de "carácter personal", precisó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi tras recalcar que no fue un encuentro oficial a nivel de los dos Estados.
Respecto a la anunciada reunión que Rousseff prevé mantener con el presidente italiano Giorgio Napolitano, el portal UOL de Brasil afirmó que Rousseff dijo antes de entrar al Vaticano que debido a que mañana se realizará la ceremonia de investidura del primer ministro designado, Matteo Renzi, la concreción del encuentro dependerá de la agenda del mandatario italiano.