La llegada de la primavera no sólo es días más agradables, renacer de plantas y más actividades al aire libre. Para muchas personas, también significa el comienzo de la temporada de alergias por excelencia, especialmente por los plátanos, un árbol responsable de que muchas veredas se llenen de una pelusa amarilla que causa problemas en algunas personas.
El plátano que se puede ver en las veredas de varias ciudades de Argentina se trata de una especie introducida, según indica el Sistema de Información de Biodiversidad de Parques Nacionales. Sin embargo, se aclara que su origen es incierto y puede derivar de una combinación entre dos especies similares.
Es un árbol muy usado en centros urbanos, que precisa suelos frescos, fértiles y con mucho espacio para desarrollarse. Puede llegar a los 35 metros de alto y resiste temperaturas de hasta -20º.
Mapa de plátanos
La Ciudad de Buenos Aires es uno de los centros urbanos que tiene decenas de ejemplares de plátanos en sus veredas, algo que deriva en que miles de personas que sufren alergia se vean afectadas por la pelusa que desprende la especie.
Esto motivó a que Luciana Staiano, docente e investigadora de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), cree un mapa interactivo a partir de información pública para desarrollar una herramienta práctica que permite visualizar rápidamente en qué cuadras de la Capital Federal hay plátanos. Sobre todo, para evitarlos y elegir otro recorrido en caso de ser alérgico.
Los frutos del plátano caen en primavera y suelen provocar problemas por alergias y la acumulación de la pelusa.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital
La propia Staiano relató que la idea surgió a partir de una experiencia personal que estuvo a punto de terminar muy mal: “Me muevo mucho en bicicleta y en cada primavera se me llenan los ojos de pelusa de plátano. Probé con anteojos y con antiparras para moto, y me funcionaron, hasta que un día de mucho viento me entró un montón de pelusa en la garganta. Casi me ahogo y estuve a punto de chocar”.
El mapa cuenta con tres niveles, diferenciados por colores y nombradas especialmente para graficar la cantidad de ejemplares en cada cuadra. Así, las cuadras en color amarillo tienen hasta tres plátanos y se denominan "cuadras llevaderas", las que tienen entre cuatro y seis aparecen en naranja y se rotularon como "cuadras cargadas" y aquellas que figuran con color marrón tienen siete o más plátanos y son, lisa y llanamente, "cuadras imposibles".
Si bien la herramienta permite prever un posible recorrido para no exponerse tanto a los plátanos, la investigadora aclaró que ir por cuadras llevaderas no significa que se va a evitar la alergia: "El mapa puede contribuir a minimizar la exposición a la pelusa, que puede generar irritación, tos o picazón, sobre todo en días ventosos. Pero la principal fuente de alergias es el polen, que puede viajar grandes distancias. Durante la primavera, varias especies de árboles lo liberan”.
Plátanos en Rosario
Según datos de la Secretaría de Ambiente y Espacio Público del municipio, actualmente existen 11.579 plátanos en Rosario, lo que representa apenas el 5% del total del arbolado urbano, concentrados en sectores de los corredores como las avenidas Pellegrini, San Martín, o los bulevares Oroño y Rondeau.
Cabe aclarar que esa cifra corresponde a los últimos datos disponibles del censo de arbolado, que datan de 2015. Desde 2024, el municipio se encuentra realizando un nuevo relevamiento oficial, aunque hasta ahora no brindó datos al respecto.
>> Leer más: Plátanos en Rosario: ¿son tan comunes las reacciones alérgicas?
Aunque no hay registro cierto de cuándo fueron introducidos los plátanos en el arbolado urbano de la ciudad, hay ejemplares de esta especie que superan los cien años. Los que sombrean la plaza 25 de Mayo, por ejemplo, se plantaron en 1901. Con sus troncos manchados de tonos amarronados y grises y su follaje verde brillante, en aquellas calles que aún conservan la doble alineación en ambas veredas, las copas se funden entre sí formando un verdadero túnel verde sobre el asfalto, reduciendo la temperatura y aislando el ruido de las avenidas.